En cierta ocasión, hace aaaaaños, un “experto” me hizo la carta astral. Me decía con los ojos muy abiertos, como extasiado…”que mundo interior….todo lo tienes en el mundo interior...es increible…ves este lado....es increible!”, y me señalaba una zona de la carta…yo no entendí nada, ni le di mas importancia, pero en días como estos, es cuando me acuerdo de aquello…porque no me cabe tanto dentro…y no se que hacer con ello en un mundo tan pequeño como el que me rodea…
Entiendo, acepto y prefiero, que con los peques, mi mundo se reduzca. Es una forma de acotar, controlar entorno, acontecimientos, y para que negarlo, es que si con ellos el mundo se me agrandara no daría abasto todo…
Pero fuera de mis niños, el mundo sigue quedándoseme pequeñito… y no logro ampliarlo…con estas ganas locas de reir, de besar, abrazar, jugar, y no encuentro con quien…o “quien/es”, no me encuentra/n a mi, que se yo…
Y ayer, en el coche, llegando a la farmacia de Manuel Becerra…(es que ese farmacéutico tiene la mismita voz de David, y me quiebra) ya empecé a llorar, y no logré parar hasta casi llegando al cole de Lucia. Que blandita estoy, y que no daría por unos brazos, un pecho donde refugirarme 5-10 minutos…para llorar la soledad profunda que siempre está conmigo, y que no logro hacer compañera…

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