lunes, 3 de noviembre de 2008

Ups and downs...

Sigo con dudas, infinitas dudas, sobre mi capacidad para asumir ciertas cosas o para despedirme de ellas…

Nunca me había importado su tendencia al coqueteo, pero supongo que no me importaba porque en mi fuero interno tenía fe absoluta en su amor hacia mi.

Ahora, sus coqueteos, me saben a humillación…ya nada es lo mismo…y si, le quiero, creo que le quiero, pero no se si mi corazón, mis entrañas, serán capaces de enriquecer una relación a su lado, hasta viejitos como pretendía, contra viento y marea, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza…en todo eso pude...pero, en el desamor...no fue un voto...

Por otro lado…¿Qué me ofrece él?. Incluso hoy por hoy…¿me ha hecho alguna promesa?, si incluso me pide que acepte como es, con su aspereza, su incapacidad para la ternura o la dulzura, y en cambio, me pide a mi que sea cariñoso con él, y le conquiste…lo hice, me regalé plena el sabado...y no sirvió de nada...es como si fuera de hielo...

Puede alguien decirme como, si no es con un acto de fe infinita de que al final servirá de algo? como convenzo yo a estas ganas de llorar de que se puede lograr el sueño de que Sebastián sea mi amigo, mi apoyo, mi seguridad, mi cobijo, mi refugio…mi marido…

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