viernes, 31 de octubre de 2008

Siempre nos pillan desprevenidos

los terremotos, las tormentas, los huracanes, las infidelidades....
y siempre pensamos que lo tenemos todo claro, bajo control...en realidad, nada lo está. Mas bien, solemos estar equivocados en cuanto a como deben ser las cosas...prueba de ello es que al final, todo toma su rumbo, sin necesariamente cumplirse lo que nostros tan convencidos creemos debería suceder....

Y de repente, el castillo de naipes se desmorona, y las entrañas parecen piedras ardiendo, y no puedes dejar de llorar, ni sabes muy bien porque. Que me duele, que la realidad no refleje lo que creo merezco?, que se cierren las puertas a mis sueños? o que simplemente no me ame? Y que se supone que debo hacer, ¿romper el jarrón? o seguir mi trabajo interior a su lado mientras el necesite de mi para subsistir, sabiendo que cuando se mantenga por si mismo, finalmente será él quien se vaya, porque...alguna vez me ha amado?

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