jueves, 18 de noviembre de 2010

Paciencia, Sabır ; paciência; терпение; صبر ; Türelem

Eso me aconsejó Agha…tiempo atras.
……
Se aproxima algo…no se cuan lejos están, ni en tiempo ni en distancia…pero ya lo siento hace semanas…
Jamás ha dejado de cocerse, a fuego lento, el puchero dentro…
¿Cómo lo siento? No se…como nostalgia a veces, como constatación de hechos…como inquietud quietud inquietud quietud inquietud quietud…movimiento suave y revuelo, lágrimas inesperadas, risas que se escapan…simplemente…se que el puchero sigue cociendo.
Y parecía que no.
A fuego lento. Y me vuelven a dar ganas de llorar…
Me doy cuenta. Caroline Myss me acompaña desde hace años, y la evolución de mi presente ha ido a la par que lo que ella iba descubriendo. Entramos en una nueva fase. No era mi momento, hace casi dos años, cuando me invitó a ir a Ávila a conocerla.
Y cuando en su libro dice…que se imagina sentada en una mesa, junto a mi, para explicarme punto por punto el camino a recorrer ahora, la creo. Y lo siento así. Hoy comienzo el primer pasaje de sus “Las siete Moradas”. Y es verdad. Da miedo. Pero no hay vuelta atrás, ni tendría sentido.
Y yo, he de encontrarle sentido.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

TRAER DE NUEVO A DAVID

Me mata el sueño.
Me mata, como si me faltara oxigeno. Como si me oprimieran la cabeza completa con un vendaje. Como si todo en mi quisiera abandonar el mundo de los sentidos y dejar de existir.
Es preocupante. Si. Sabed. Ya me preocupa, y mucho, no poder vivir de otro modo que con sueño permanente.
Así que, no pudiendo ser capaz de trabajar, porque la cabeza no me da para eso…vengo aquí a sacar lo que pueda salir…
Además, hay algo muy importante que debo constatar con urgencia. La última sesión con Bhavana. Fue sentada. Integrando alegría, tristeza y compromiso. Integrando diversas de ellas…Bhavana se percató de la relación entre David y Miguel.
Así que, me indicó algo que es de cajón, y que yo no me había atrevido a hacer hasta ahora. Hay que hablar a mis peques de David, tal y como fue todo: Mi segundo amor, el que mayor vacío ha dejado, cuya ausencia mas tristeza me causa aun.
David, quien tras marcha, permite la llegada de papa, y con papa, la suya al mundo. Así de sencillo. De no haberse marchado, ellos no estarían aquí. Uno es originado por bendiones y desgracias del mismo modo en que todo es uno en el universo. No hay blanco y negro (curiosamente, yo iba de blanco y negro ese día a la sesión…)
Y David está en mi vida y en la suya, y nadie tiene que ni puede llenar su lugar. Nunca mas será excluido. Ignorado. Aislado.
Eso fue el viernes. El lunes, Lucia se volvió a percatar de la fotografía de Agha que hay en mi habitación. Y me preguntó quién era. “Es el abuelo Agha, recuerdas?, murió hace unos años…”
Y esto me dio pie a hablarle de cómo los que nos dejan, de algún modo, particular de cada uno, están con nosotros. Me permitió sacar las fotos de Juanolo como introducción al hecho de que mama, tubo otros amores, y de David como continuación.
Les chocó tanto ver a mama besando a otro!!! Jajaja…todo fue bien, ver a Alvaro y a Carlitos (sus primos mayores) tan pequeños entre las fotos, y que no estaban ellos, ni Pablete, ni María…y…después mis peques siguieron a lo suyo…
Pero antes de cerrar el álbum, cuando yo por fin miré, me fijé nuevamente en las fotos…no pude evitarlo…volví a mi pena…y lloré…eso no les gustó nada. A Lucía no le gustó naaaaada que fuera yo quien llorara. De modo que, en su línea, ella también rompió (literalmente, sin preaviso) a llorar como bien entrenada que está…rebuscando en su recuerdo una perdida que sirviera de excusa, encontró la de Duka (perra a la que apenas conoció pero que le permite siempre que quiere desahogarse).
Se pasó como media hora llorando!! Y claro, Miguel, que ni conoció a Duka, también lloraba diciendo “echo de menos a mi perro” jajaja, que cooooomico terminó todo…no pude eviarlo, me reí a carcajadas….en fin,….poco a poco, llenamos un poquito vacíos con otras cosas…y así…nos dormimos…

jueves, 23 de septiembre de 2010

DOS ANILLOS

Hoy, no dejaré de “contarme” lo de mis anillos…

Este verano, en Arcos, Bea vendía unos preciosos anillos de diseño propio, con la frase de nuestro querido cuento: “esto también pasará”….por supuesto, me hice con uno.


Ella, llevaba puesto otro muy bello, de bronce, que no parecía creación suya. Luego supe que era de Vicente, de Valencia. Era la estrella de 8 puntas, y lucía hermoso en su dedo. Creo que me encapriché de él, pero claro, ya me había comprado uno, y no hay que abusar.


Unos días después, encontré la mesa Vicente, y no pude evitar curiosear. Estuve a punto de comprarlo. Sin embargo, Vicente tenía otros. Algunos incluso de oro, con rubíes, totalmente fuera de mi alcance. Uno en concreto, me llamaba y sí estaba a mi alcance.Éste, era el diseño “Naqshbandi”…Vicente me habló del material, de sus metales, de la mezcla, de sus usos y de sus origenes. Me habló de como llegó él a hacerlos y los consejos que el maestro le dio al respecto...y ahí…me di cuenta. Ese, era el que yo quería llevar…a diario.


Me lo probé, mi dedo entró exacto en él. Lo pagué y me fui. Como siempre, iba con prisas por volver con mis cachorros…


Es un anillo bellísimo, hecho a mano por un inspirado artesano. Mancha mi dedo constantemente, como bronce “vivo” que es, nos vamos afectando, el anillo a mí, y yo a él. Irá cambiando su color cuanto más tiempo pasemos juntos. Donde más se notan los envites del cincel es precisamente en el aro que sostiene el sello con el diseño. Y el sello, es definitivo, hermoso, brillante. Es EL DISEÑO.


Observándolo durante el día, me di cuenta que el aro del anillo no estaba completo, perfecto. Tenía dos grietas, ambas en la parte interior, y solo una ligeramente perceptible desde fuera, que harían quebrarse el anillo, si no fuera porque el material es realmente fuerte.


La grieta más fina, se ve por ambos lados, incluso puesto. La otra en cambio es de casi un milímetro de ancho. Por el exterior ni se ve ni se intuye, hay que sacar el anillo del dedo para percibir cuan profunda es. Cuando la miras, pareciera un acantilado…o un abismo, según la perspectiva que adoptes...


No se me iba de la cabeza…entre ambas grietas, un golpe, o la corrosión por el uso, a pesar de lo fuerte que fuera el material, podrían llegar a hacerlo quebrar en cualquier momento. Tenía que cambiarlo, enmendar mi error al elegirlo.


Busqué a Vicente…pero su mesa ya estaba vacía. Así estuvo un par de días. Mi última mañana en la Zahara, encontré a Vicente cerca de la Tekkia, y le conté. Me dijo que pasara a verle más tarde para el cambio….


Me ofreció 4 anillos más, con el mismo sello. Con aros mucho más perfeccionados. Mas pulidos y completos…


Pero ninguno se amoldaba a mi dedo.


Ninguno.


Curioso.


Vicente me dijo que no me preocupara, más adelante, si algo le pasaba, él se encargaría de arreglarlo, por supuesto…


El primero que me probé y se ajustó a mi dedo, el único que puedo llevar, es éste, el mío: el imperfecto, el que tiene una grieta pronunciada que amenaza partir el aro si le afecta algún golpe fuerte, con la ayuda de la otra grieta más fina pero evidente, por efecto de la corrosión constante. El que más marcados tiene los puntos donde tocó la mano del artesano. El que…. puede durar toda la vida, porque es de buen material…o puede romperse en cualquier momento…el que mantengo bajo una promesa de su hacedor...


Cuando dejé a Vicente, con todo esto en la cabeza… no pude evitarlo…busqué donde desahogar una extraña e inesperada angustia. Me desahogué como se hacen estas cosas…en soledad.. . Esa angustia que recorre las entrañas hasta que desborda por tu cabeza… ¿angustia? Lo que fuera, me sobrecogió, desbordó al reconocerme en ese anillo…al reconocerme…por dentro, por fuera, en matices, en cada metáfora que había pasado por mi cabeza, de mezclas, de abismos, de perfección, de pulir, de promesas, de corrosión, de....


No sé si será así…pero así lo vi…y confié, volví a confiar, en que si como mi anillo algún día me rompo…el artesano enmendará mi aro, me volverá a sostener, recomponer…y ya no seré el mismo anillo.


Ahora, tengo dos anillos. Uno me recuerda, como en el cuento…que todo pasa. El otro, me habla de mí… de mi relación con el mundo, y con el artesano...



domingo, 29 de agosto de 2010

ACERCANDONOS...

Ayer domingo, gracias a mi angel Cristina pude disfrutar de una deliciosa mañana con mi querido sub...sin prisas, de paseo de la mano, de sentarnos en el parque...que delicia que casi me hace llorar...y gracias a esa tranquilidad...le conté de mi acercamiento hace años a los sufis...y de mi presente en la Tradición...El, me confesó...no me pregunta, porque prefiere que sea yo quien decida lo que le cuento y lo que no...eso si...afirma que hace tiempo ya que "pasé el examen", jajaja

16:40 Recuerdas lo que te conte antes de que me habían etiquetado en una foto...jajaja, lleva un año ahí, y hoy es etiquetada...!!Es bonita...la extractó de una foto mas grande...por eso no se ve bien...es el día de la otra foto que conoces, probablemente antes de...mismo vestido, misma mochila, mismo lugar...misma compañía....Muchos besos mi vida.17:56 Me viene a la memoria parte de nuestra conversación, cuando me decías que a algunas de tus amigas les había ocurrido como a ti...que igual había sido una suerte en realidad...Soy de la opinión que quiero compartir contigo, que todo es como tiene que ser, nos guste o no. Desde el momento que, condicionados por lo que somos (aquello que no podemos cambiar es lo que somos, no nuestro estado que es variable): hombre/mujer, madre/padre, imperfectos, egoistas, limitados...(busca: lo que SOMOS no son tantas cosas)hacemos lo mejor que sabemos/podemos. Y muy poco de cuanto acontece esta realmente en nuestras manos. Básicamente la intención es nuestra. Y esa intención, donde sobretodo trabaja la ética, es lo que va modificando el mundo, nuestro mundo, el mas cercano y como influimos en el del resto. Toca Baloncesto con Miguel...luego sigo.Besos amor...
19:00 Suerte? Infortunio?...solo el tiempo y la distancia permiten juzgar en esos términos, y aun así...siempre faltara tiempo para hacer el juicio definitivo... Recuerdas aquello que te dije? Siempre ha sido el mensaje de los sabios...con unas palabras u otras "conócete a ti mismo", "y la cultura superior, el perfeccionamiento de uno mismo"... Etc...y no se refieren a nuestros "estados" pasajeros. Esos son un medio nada mas, para conocerse y experimentarse, que se modifican con el transcurso de nuestras vivencias. Ese perfeccionamiento/conocimiento solo se hace en el presente. Lo que fue, simplemente fue. Y lo que sera, lo sera en función de lo que puedes poner ahora...tu intención. Intención, afín a tu naturaleza, a ti, a quien eres..."el que se busca a si mismo". Una pescadilla que se muerde la cola...y un interesante entretenimiento. En el mundo hay magia...en forma de pequeños y grandes "milagros". Tenemos acceso a ella por la vía de respetar esa afinidad a quienes somos y a esa intención bañada de ética (universal, no cultural). Eso, lo se. Si no se es fiel a ella, la magia sigue existiendo, pero solo tras una puerta semicerrada que apenas percibimos. Cuando eso sucede, la vida puede ser insoportable. Es como "estar fuera de".Mucha gente confunde, sobretodo cuando se entra en el tema de la "espiritualidad", magia con esoterismo. Eso, siempre me ha hecho gracia, y he tenido la suerte de saber desde dentro y siempre, que no son la misma cosa. Sin que nadie me lo explicara. Así, no me he dejado entretener con esos asuntos. Sin embargo, la magia, si me ha acompañado casi toda mi vida. Unas veces mas intensa...otras veces mas silenciosa...pero siempre ha estado ahí. Que suerte verdad? Lo bueno de la magia, es que siempre maravilla, y llena el corazón de alegría. Casi siempre, al menos a mi, hace llorar dulcemente. Y siempre toma una forma inesperada. Siempre variada.Y poder en un domingo soleado compartir todo esto contigo...es ...un placer indescriptible.Gracias por leerme. Se que una vez te dije que pensaba que no te interesaban mis divagaciones...pero también sabes que...he de serme fiel...Millones de besos tesoro.

viernes, 23 de julio de 2010

Recuperados de "con las orejas bajo el agua"

Trabajo en curso... miércoles, enero 18, 2006
Suelo estar mas inspirada por la noche que por el día. Si me hubieran preguntado anoche de que me apetecía hablar, habría dicho que del cielo, del universo...aunque no sepa nada de él, me fascina.Ayer tampoco discutí con Seb. Bueno, un poquito cuando hablamos de las obras en casa…pero pasó pronto, y como luego se fue no se a que, pues no hubo ocasión. Ya se sabe, si no tienes con quien hablar, no tienes con quien discutir…Esta noche tampoco he soñado. Hecho de menos mis sueños…me daban tanta vidilla…Algunos eran como ver una peli de ciencia ficción. De seguro que si yo tuviera los medios para construir o hacer las cosas que veo (veía) en mis sueños, sería cuanto menos una artista famosa…Otros, los más importantes, me han ayudado a aliviar el dolor de la pérdida. Me han permitido despedirme.Y otros, me han guiado, cuando me iba perdiendo en el camino…Y claro, ahora me siento más sola que la una. Es como si se me hubiera figurado que quien me traía los sueños no era yo misma, sino un acompañante anónimo más capaz que yo de llevar las cargas o de aligerarlas…más capaz que yo de amar, soltar, entender…y esa compañía, era eso, compañía…tan escasa hoy día en que estamos todos tan perdidos…¿o no?.Por que yo, estoy intentando encontrar mi camino, nada raro supongo, pero es que no veo muchas puertas que pueda abrir la verdad. Creo que he llegado a un punto, en que sólo una nueva catástrofe me sacaría de esta situación. Día tras día, lo mismo…6:40 suena el despertador, 6:50 me levanto, levanto a Seb, busco un traje, una blusa (procuro no complicarme), vuelvo a levantar a Seb, me voy vistiendo, le digo que no haga ruido, me maquillo, vuelve Seb con Cristina para cuidar a mi niña, me voy al trabajo, estrés, más estrés, hay compañeros que me aprecian, otros que no, nadie me aporta demasiado…17:15 salgo pitando, busco a mi nena, la cuido habitualmente sola hasta las 20:00 (quizás hago alguna compra), preparo la cena para 3, veo un poco de tele, y nos vamos a la cama. Si Lucía se porta bien y se duerme rapidito , quizás a las 23:00 pueda (si me quedan fuerzas y no me he quedado frita), quizás, pueda meditar un rato…Si todo va bien, en el transcurso de tiempo entre las 20:00 y las 22:00 no habré discutido con Seb, quizás hayamos hecho algo juntos y con la nena, o quizás no…Total, que lo único que podría hacer por mi, meditar, no lo hago más que si esto o si aquello…dependiendo, básicamente de Lucía…Os parecerá una mierda. A mi, a veces me lo parece…pero no es así realmente. A lo largo de todo ese resumen, existen minutos, segundos, cuartos de horas, medias horas, horas completas…en que suceden pequeñas cosas, grandes cosas, cosas que realmente conforman la vida de uno, y que no se pueden resumir, porque son las que cambian constantemente, y pueden ser hasta gloriosas…el gran reto, y el mérito, creo yo, está en lograr seguir cada día así, haciendo que dada uno de esos espacios se llene de “buen hacer” permanente, de amor impreso en una cena, en cada conversación, en cada compartir un euro para un tiovivo, en cada ceder el paso en la cola de la M30…y eso, aunque te den caña por todos lados…eso si es un arte. No seré Madona, ni Picasso, ni Teresa de Calcuta…pero mi merito, el mérito de los que vivimos así es casi mayor…porque seguimos luchando por el “buen hacer” con más ataduras y más obstáculos que todos los que lograron destacar.Por eso, no me siento mal habitualmente. Cada día es un nuevo reto…una nueva esperanza de volver a hacer las cosas bien…No considero mediocre ni mi vida ni yo misma, por más que los bohemios renieguen de ser como yo ( o de vivir como yo)…Nada es lo que parece…nunca nada es lo que parece…La mediocridad no está en mi alma, puede que lo esté en mi apariencia, pero seguro, no está en mi…no está en mi vida…aunque pueda volver a repetir, día tras día, el mismo resumen. Cada día, soy un “trabajo en curso”…como todos hasta el último de nuestros días…Tel
posted by Iv at 11:49 AM 0 comments
martes, enero 17, 2006
Por que me gusta como bailamos...
Martes. Decía que iba a ponerme a hablar de Seb, y lo he evitado…pero mi Seb no se me va hoy de la cabeza.Desde que le conozco, por las circunstancias en que entró en mi vida, la ha complicado hasta unos niveles que él ni se imagina, que no es capaz de evaluar, ni yo quiero que lo haga. No es un peso que desee que sienta…para eso estoy yo…y agradecida….Fue su necesidad primero lo que nos unió. Su necesidad básica de supervivencia…la más básica: un techo, y alimento.Pero después llegó su espíritu recuperándose del bache. Y con él, llegaron las historias de Luis Alfonso, y de Edgar, y llegaron las esporádicas salidas a bailar, y llegaron las clases de tango, y llegó la química…y tras un mes apenas de pasar cada día juntos, llegó la gran pregunta…si te apetece, ¿Por qué no?. Y entonces dejé que pasara lo que tenía que pasar…Con su espíritu, y mi compañía y apoyo, llegaron todos los pasos, uno tras otro, en pro de hacerse con un sitio en la economía madrileña. Primero explotado por otros, aprovechando la oportunidad (aun con la explotación) de hacer los contactos necesarios para su futuro. Aprovechando para ir dejando huella por donde iba…y luego, emprendiendo él su proyecto, el que fuera…el que está siendo….Llegó la boda para facilitarle los papeles, llegó mi hija, y llegaron después los muchos muchos problemas y tensiones… Durante los últimos meses, he deseado que desapareciera de mi vida. Lo único que había cambiado estos últimos meses, es que dejó de tratarme con respeto, con ternura. Pero seguía requiriendo todo lo demás….Yo me enamoré de su corazón, de su carisma, de nuestra forma de bailar. El respeto estaba ahí con todo ello, como norma básica de convivencia. Pero no se si la tensión del trabajo, o quizás haber dejado de necesitarme, le han hecho empezar a ser cada vez más rudo, más bruto. Ante cualquier contratiempo golpea con las puertas, con lo que tenga en la mano, protesta y verbaliza muy feamente, constantemente, de tal modo que incluso si todo está tranquilo, él ennegrece la situación…y a menudo, estaba ocurriendo, que especialmente hablando conmigo, gritaba, me gritaba. Porfía, porfía todo, lleva la contraria en todo…Y no lo soporto. Por eso, deseaba divorciarme. Al fin y al cabo, no le estaba aportando nada bueno a mi hija, y a mi me tenía desquiciada. Uno no está en compañía para estar peor que sólo. SOLEDAD EN COMPAÑÍA. ¿Conocéis algo peor? No he logrado desde que estoy con él relajarme, ponerme en sus manos en algún momento con resultado positivo. Todo, hasta dónde vamos a cenar o que vamos a hacer el domingo por la tarde, he de decidirlo yo…pero nunca sin que la propuesta sea enteramente satisfactoria para él…Total…algo bastante parecido al infierno…Y por eso, estoy cansada. Muy cansada…Pero ¿qué ha pasado?. Se le nota que lo está intentando. Ayer no discutimos. Y hoy, cuando se ha levantado, después de acostarse ni se a que hora, con lo que le cuesta despertarse…se ha sentado en la cama, intentando volver a este mundo, y yo…volví a sentirle tan vulnerable. Y me dio tanta ternura…Yo le quiero. No me preguntéis por qué. Tampoco yo lo se muy bien…Para tranquilidad de todos, no soy masoquista. No, no soy de las que les gusta que le fustiguen. Que va…Y quizás por eso es que hay tantas fricciones, porque yo no consiento, y se muy bien lo que me merezco, lo que valgo…Suceden unas cuantas cosas…primero, que a mi me han amado tanto antes de llegar él, que creo que estoy en deuda con el amor mismo. Segundo, me han amado tan bien, que he aprendido el verdadero valor es dar mas de lo que se recibe, y no necesariamente se ha de dar a quien te lo dio…Tercero, hay que estar agradecido con lo que se tiene, y yo lo estoy. Estoy agradecida a Seb, porque me devolvió a la vida aquí y ahora. Porque desde que ha llegado a mi vida, me ha hecho trabajar la paciencia, el silencio, el humor, la compasión, la entrega, la soledad…porque sé que su corazón es grande, y sólo falta pulirlo. Porque si la vida nos ha unido y tanto sus presagios como los míos nos mantienen, será por algo…Después, es una cuestión de fe…y ya se sabe de la mía….¿Quien dijo que la gente no cambia?. ¿Los que no quieren que cambie el mundo? Afortunadamente, la realidad, les quita la razón…
Tel
posted by Iv at 12:57 PM 0 comments
Hoy no tengo nada que decir....o no se...no me apetece
Iba a ponerme a hablar de Seb, he escrito y borrado varias veces, diferentes frases. Hoy de ternura....pero de pronto he sentido que huía de hablar de otras cosas...y lo que tengo que hacer es vaciarme yo. Vaciarme de todo, o de casi todo.Pero es que hoy no se que decir. Siento cierta angustia esta mañana. Creo que es porque de repente me he encontrado algo sobrepasada por el trabajo, todo urgente, todo para ya, todo el mundo pidiendo… Fíjate, asumo bastante bien los errores que cometo en mi vida personal, pero los del trabajo me angustian mucho. Lo llamo amor propio... ¿Y por que no?. ¿Acaso no se le debe poner amor al trabajo?. Vale, pero si es amor lo que le quieres poner, porqué ha de angustiarte no hacerlo perfecto?. No se…el miedo, pensé que lo había superado a todo…y creo que si lo pienso dos veces es así. Hoy por hoy, sólo temo cualquier mal que le pueda suceder a mi hija. Lo demás, he comprobado que siempre, siempre, se puede superar.…….Lo lamento, pero hoy, no se de que hablar…no me apetece hablar del miedo, no me apetece hablar de nada……….Ciertamente, me gusta compartir también el silencio…..Tel


lunes, enero 16, 2006
La fé es un regalo.
Comienza una nueva semana. Así es como transcurre el tiempo, de semana en semana, a veces deseando que pasen, otras veces deseando que lleguen, siempre distanciándonos del momento presente, el único que realmente se vive…Hace poco pensaba en aconsejarle a alguien que estuviera muy atento. Que cada decisión tomada, o por no tomarla, nos puede llevar a las consecuencias más nefastas. Que por eso hay que estar muy atento, para tenerlo “todo bajo control”, y según esas palabras pasaron por mi cabeza, recordé, que lo que en realidad he experimentado, es que no controlamos nada…ni atentos ni no atentos, no somos dueños completos de nuestros destinos. No lo somos, simplemente por que no tenemos la capacidad de controlarlo todo, sino sólo partes del conjunto. Lo demás, está todo fuera de nuestras manos…Y no queda más que, los que tenemos suerte, contar con la fe en que la ayuda nos llegará.La fe en que incluso cuando nos duele, es lo mejor que nos podía pasar…la fe en que todo es por algo mayor, por algo mejor, por algo superior…la fe, que es un regalo de Dios, que concede a quien quiere, y que quita a quien le conviene. La fe que te mantiene aferrado a la vida o te hace huir de ella. La fe cómo obligación para algunos, cómo compañera para otros, la fe, como resultado, en mi caso, de sentir que me apuntaba con el dedo a la nariz, y me decía…, me decía tantas cosas….A mi, específicamente a mi. Como sólo yo podía entenderlo, en un lenguaje en que sólo yo podía entender…sin mediadores, sin condiciones…de tal modo, que nunca más he podido negar su existencia, aunque no pueda probarla ni explicarla…aunque no le entienda, ni sepa lo que espera de mi…Me decía tantas cosas…pero sobretodo…me confirmaba que estaba donde tenía que estar….Y después del accidente, sólo silencio…me he quejado muchas veces de eso, de su silencio…pero se que volverá a dirigirse a mi, algún día. Eso, es la fe…Aceptar sentir la soledad sin su compañía reconociendo su existencia, la soledad, sin sentirte especial porque te señala con el dedo. Aceptar hacer el camino sóla, sabiendo que te observa en la distancia…que sigue esperando de ti lo correcto en cada circunstancia.Anoche nevó. Está todo precioso entorno a la casa…Sigue nevando. Ojala nevara toda la semana…

Tel

Dedicado a Juan, a Jim Croce, y a mis 18, supongo..
viernes, enero 13, 2006

Si alguien ha visto por la 607 una mujer conduciendo, y visiblemente feliz cantando entorno a las 7:30 de la mañana…me ha visto a mi…Ayer llegó a mis manos un disco de Jim Croce. No le escuchaba desde…cuando…1993/94?...desde mis dias con Juan.


Y me he acordado de él. Se que alguna vez se lo he dicho, y se ha sorprendido, de ser uno de los pilares que ha sostenido mi vida, la persona que hoy soy.Entre otras muchas muchísimas cosas que Juan ha hecho por mi, y seguro no de las mas importantes, estuvo ampliar mi conocimiento musical a los 50, 60 y 70…Y Jim cantaba en un inglés tan nítido, que aun cuando mi inglés no era fluido, yo era capaz de cantar estrofas completas sabiendo lo que decía. ¡Y hoy las recordaba!.Siempre he sido muy afortunada con los hombres, lo admito. Incluso cuando las experiencias fueron malas, me fueron muy útiles.Juan, fue el primero. Hace mucho que no le veo. Desde mi boda hace ahora casi 3 años. Si no ha cambiado, hoy debe seguir siendo un hombre excepcional. De un gran autocontrol y madurez. Descreído de Dios después de tanto contacto con curas, y con un punto infantil, sin embargo es responsable de cada uno de sus actos en clara sintonía con la justicia y el buen hacer. Y si, creo que en alguna ocasión se lo he dicho. Lo agradecida que le estoy a él y a la vida, por que él fuera mi primer amor. Mi primer compañero. Alguien a quien, se que en cualquier momento puedo pedir ayuda, sin tener que dar explicaciones. Y en mi corazón sigue existiendo una gran calidez hacia él.Tengo entendido que su compañera por fin ha conseguido convencerle de que sea papa…ya era hora….él va a ser un padre extraordinario…Me muero de ganas de ir a verlos cuando eso ocurra.Por lo demás, estoy bien. Tranquila. No pude meditar más que 10 minutos ayer. Mi hija no me dejó mas tiempo sola. Enseguida vino a contarme tanta cosas que no entiendo. Es tan linda, con sus manitas gesticulando, y diciendome “cuta cuati cocole tiiiiiii, bumba!, cati co mamma…mama, kike ti…” puede estar así media hora, riendose, dandote besos intercalados…es que me vuelve loca….Y S. volvió a acostarse tardísimo. De hecho tuve que ir a buscarle a la 1 de la mañana a su despacho…al menos ayer no discutimos…tampoco hubo ocasión. Se pasó la tarde trabajando y solo salió a cenar…Pero parece que está mas tranquilo. Se siente más felíz según me ha dicho, aunque no me ha aclarado a que se debe, creo que tiene que ver con el trabajo, y las perspectivas de irse a una nave más grande y mejor…Las obras en casa siguen paradas. No se cuando va a acabar esa pesadilla. Yo he hecho la del avestruz. No puedo más con el desorden y los destrozos que están haciendo los obreros y mi propio marido…En fin, mañana mas…Tel

Azahar, gracias...
jueves, enero 12, 2006

Estoy comprobando como el sacar los sentimientos vía oral o escrita, los transmuta, los aligera, y ayuda a la liberación de los que provienen de condicionamientos y miedos, dejando los más puros inherentes a uno mismo.Ya lo sabía. Sólo me parece interesante verlo demostrarse en Eva, una persona real cercana. Ver como se da lo que Coelho relata en su Zahir.Ya lo sabía. Pero no se porque no lo llevé a cabo. Todo este tiempo, desde que supe que traería a Lucía a este mundo, decía querer escribirle. Y día tras día permitía que el trabajo me absorbiera. Básicamente por inseguridad en mi capacidad de poder abarcar ambas cosas, mi maternidad y mi trabajo al mismo nivel en que lo hacía anteriormente.Ese miedo aún existe, pero hoy por fin, no he dejado que las excusas me impidieran empezar a escribir. Y que alguien lea esto o no, no es relevante. Quizás si. Ya lo veremos. De momento, si no saco, nadie leerá, nadie escuchará, y no me liberaré, de cuanto deba liberarme.Y no voy a decidir yo de que he de liberarme. Dejemos que llegue.Tengo una hija preciosa. Acaba de cumplir 20 meses. Es bella, porque su padre lo es, y por que la masculinidad de él se ha aliviado con mi feminidad en Lucia. Así se llama. Así se ha llamado siempre, desde que yo era una niña, y ya sabía que mi hija se llamaría Lucía. Azahar, segundo nombre, le viene de inspiración a naranjos de Castellón, mi refugio, de inspiración sufi... de inspiración reclamada por parte paterna, para no dejar huérfano el nombre primero y darle un segundo que añada cualidades a su compleja esencia. Azahar, para además de dar luz, dar alivio al alma.Ha ralentizado mi ímpetu ante la vida. No, no lo ha hecho ella. Yo he decidido hacerlo para acompañarla. Es mi proyecto actual. Y me resulta un proyecto muy difícil y agotador. Realmente, sólo se sabe lo que significa ser madre cuando se es. Cierto es que nada se le puede comparar en ningún sentido. Ella tiene tanta energía…y descubro como se esfuerza dada día por aprender, como se siente confundida a veces, como se refugia en mi pecho (su vicio) para calmarse, como parlotea y se niega para reafirmarse, y una vez más, la vida, Dios, me parecen tan asombrosos…como podemos ser tan poquita cosa, y al mismo tiempo tan grandes…Está resultando complejo, muy complejo, y no sólo por ella, sino por su padre. A él le falta paciencia para enfrentar los pequeños y grandes obstáculos de cada día, y eso a su vez desgasta la mía.Pido disculpas si resulto errática. Quiero soltar tantas cosas, y tengo tanto que decir de cada una. Decir que mis lágrimas también me han acompañado, puede resultar fuera de lugar. Pero ellas también me ayudan con mi hija y mi marido. Me ayudan a recordar el trabajo que no estoy haciendo con mi alma, que a su vez es el único que puede ayudarme con ellos.Si vuelvo a llorar, volveré a recordarlo. Volveré a buscarme. En ese rincón del pecho, en ese suspiro de que el ángel ha llegado. Llorar es estar vivo, como lo es reír. Más si cabe, pues la llamada del alma es mas fuerte en lo primero, por ser más desesperada.Me siento culpable de no saber organizar mi vida en pro de atender también a mi trabajo del alma. Aprovecho para pedir ayuda a los ángeles, o a quien sea que nos cuida, para que se me facilite en algo esta posibilidad. Por favor….ayudadnos a todos…
Tel

lunes, 5 de julio de 2010

Me confundes SUB...

Termina un día, con cierto sabor tierno a ratos, si lo que recuerdo es como buscas mi vientre para recostarte, o como das la bienvenida a mis besos en tus ojos...o a mi mano en tu mejilla...

O sabor ... indescriptible, si lo que recuerdo es mi falta de aliento cuando me envistes...o mi estupefacción cuando me desenganchas de ti en una sola brazada a un lado...sabor a paz si te recuerdo cubriendo mi espalda para dormir...o a inquietud si recuerdo que nunca me preguntas nada sobre mi...

Sabor a incertidumbre si intento discernir algún "porque" entorno tuyo...sabores múltiples, que me mantienen mas o menos despierta, si supero la anestesia de mirarte con los ojos de mis espectativas...

Sabores, sabores...y mas sabores...y el sabor de tus besos, y de estar viva...y de seguir queriendo mas, de permitirme querer mas, por primera vez en.....en tanto tiempo...que atrevimiento! que valentia! Aunque solo sea por aceptar lo que es tal y como es...y Dios dirá...siempre decide por mi...al menos ser honesta conmigo misma y con mi naturaleza...punto de partida de todo lo demás...es lo único que se le puede y debe exigir a un ser humano..

Y no pretender que soy capaz de adaptarme a un mundo afilado, sin dejar rastro en cada intento en mis pobres células...

Soy generadora, dicen, y así lo siento... de espacio, de alegría, de ternura, de profundidad, de espiritualidad, de alivio, de energía, de salud, de fricción de...de tantas cosas...y mi voz interior no me permite negarme lo que se, o confundirme con otra...

Lo siento si te aturde todo eso...me lanzo y no puedo ni quiero parar, cuando se adueña de mi mente el arquetipo del escriba...hay que permitirlo, no?
Besos, con todos esos sabores, y otros que se quedan en el tintero...

viernes, 2 de julio de 2010

¿Como se mueve un cazador de hembras cerca de los 50?

Ya sabeis, los tiempos de Dios son perfectos…y solo cuando he sido una mujer completa, y superado la dependencia emocional de terceros (en gran medida..no quiero ser pretenciosa…), la vida me cruzó con uno. Mi respuesta, nunca es un no…a priori…
Si antes alguno pudo pasar delante de mío, no lo miré, ni me interesó. Ni por supuesto, me miró, y si me miró, ni me vio. Quien sabe lo que hubiera pasado de haber alguno fijado su mirilla sobre mi…pero no, con 17 años, ninguno tubo acceso a mi. Juanolo me protegió de alguno, me consta. Con 23, ninguno tubo acceso a mi…David me protegió. Hombres superiores…se habían cruzado en mi vida…es privilegio de mi alma, antes de llegar aquí había hecho su contrato, yo no tuve nada que ver…Y después de la muerte de David…sola y rota…que cazador va a tener interés en cazar a una presa medio muerta en vida…
Bien, 10 años después, yo con casi 40 di con uno, sin saberlo.
Sus mails, su voz, en absoluto hacían preveer que sería un lobo, cazador…solo cuando le vi frente a mi, supe de su seguridad de movimientos…Cuando mira de frente, cauteriza, analiza, define estrategia paso a paso, anticipándose por supuesto a lo que vas a sentir…Y como te mira de frente, no crees que te pueda estar mintiendo. Es solo cuando mira de soslayo…cuando se le escapa el destello de lobo…si llegas a verlo. Yo lo vi…en nuestra primera cita…se me encogió todo el cuerpo, me hice chiquitita…Pero, habiendo aprendido tanto del desapego a lo largo de los últimos años…no me asusté…me atreví, “ a ver que pasa”…y la verdad… ha sido aleccionador....sin haber perdido la perspectiva, claro…
Funciona sobretodo de palabra…sobretodo, aunque no solo, porque un cazador, lo es, también porque puede…. Pero es por tu cabeza, por tus oidos, por tus necesidades de autoestima por donde accede a ti. Cuida de mantenerte a cierta distancia, para que no te asustes y camuflarse y disponer de su tiempo para otras presas…pero la cuerda tensa… no escapes…
Saborea cada minuto que está detrás tuyo, creándote expectativas, formándose las suyas, creyendo incluso algunas de sus mentiras… las que le duelen. Algunas espectativas se cumplen, otras no…las menos…Saborea, ha aprendido…que no dura…la sensación, no dura…
Sabe, son años de experiencia, lo que quieres, necesitas oír y te han dicho tan pocas veces. Sabe, ¿quién se lo ha contado? Y es mérito suyo, porque sabe de tu infinita necesidad de ser amada, de ser comprendida y recibida completa tal cual eres y no a retazos…El SABE, ¿cómo coño sabe? Si, ese mérito, se lo reconozco, y algunos otros… Y llegas a dudar…¿me habré equivocado?, ¿le habré juzgado mal en mi primera impresión? Llegas a plantearte incluso si no será así, un hombre de verdad…joder, ES QUE SABE!!!....pero después recuerdas…no está en saber…sino en la conciencia, donde reside el ser…no es en saber jugar, sino en saber ser, donde reside el hombre de verdad. Mi voz interior…me lo dijo, no temas…su herida, es más grande que la tuya…y tu, eres consciente de ella. El, no.
Porque un lobo, tiene una herida. Una herida interna, es un hambre insaciable. Me causa el mayor de los respetos, que pueda soportarla sin saber de dónde viene, como yo lo se. Cree, está seguro que alguna presa, quizá varias, logren saciarla. Esa herida, ese hambre…que les corroe toda la vida, y que camuflan con elegancia y positividad, con alegría y buen humor, parece sentirse aliviada momentáneamente, incluso se ilusionan…y después de un tiempo, vuelve aparecer, y la mirada del lobo se nubla, ya no sabe, que pasó, que esperaba, que estaría dispuesto a cambiar para volver a sentir mínimamente saciada esa sed. El lobo, se retira a su cueva…a tratar contener su hambre…Y repite, en cada cacería…las mismas técnicas, las mismas tácticas…las mismas palabras, presa tras presa…y el hambre, la sed…deben ser horribles, para no dejarle ver, que las mismas acciones, no van a derivar en algo diferente. Confunden su sed con su naturaleza. No reconocen, su verdadera naturaleza. Me causan, una enorme ternura…y un profundísimo amor.

jueves, 24 de junio de 2010

RAQUEL

Otra cosilla que he encontrado, y que intenté repetir en inglés, unos textos mas atras...
En fin, gracias a Javier, que me dio el rebulsivo...


5/11/07

El pasado jueves visité a mi acupuntor.

Me dio en la madre cuando me dijo que mi nombre no me pegaba. Que yo no podía llamarme Raquel. Y cuando empezó a describir lo que él consideraba que era una “Raquel” en base a sus 30 años de experiencia, y me vi reflejada en mi pasado como esa “Raquel” que él describía, me di cuenta de lo que está pasando.

Aunque no sean palabras textuales, intentaré reproducir lo que me dijo….

“Raquel es….es la entereza. Raquel es pura independencia. No pone condiciones a hacer lo que quiera hacer. Es la luz en su entorno. En su familia. Es la estrella.
Raquel es … LA MUJER. Tu no tienes pinta de Raquel…la verdad…
Raquel es fuerza, es …en quien todo el mundo quiere reflejarse…
Si tu recordaras esa Raquel, la fuerza y el poder que te llegarían serían tales, que, estando tu bien, todo en tu entorno se confabularía para satisfacerte…Pero para eso tienes que estar en ti. No en “es que me pasa esto” o “es que me han hecho esto” o “es que no me dan esto…”…Tu tienes que ser tu, pase lo que pase…Pero para eso tienes que estar en ti…

Y ciertamente, si me recuerdo antes de dejarme absorber por Sebastián y sus sueños…era la capitana del equipo de baloncesto, la chica a la que todas han querido imitar siempre y también el foco de críticas de las envidiosas que terminaban copiándome…Fui quien lideró llevar a mi padre a rehabilitación, la estrella en Coopers, en el grupo de Solaris. En el cole, la delegada, la que los profesores y alumnos siempre consultaban, la que realizaba los murales, la que ganaba todos los premios…La mejor bailarina por donde fuera…la que siempre ha abierto puertas, ha viajado donde nadie viajaba…la que superaba con meditación la muerte de David, la mejor en dar masajes en la escuela….

Y esta Raquel apocada…ciertamente no soy yo. Esta, no hace nada de lo que le gusta, siempre esperando a recibir ayuda para hacerlo….Esta de los últimos tiempos…no era yo…

MUJERES

Dice mi amiga María, que simplemente tenemos que estar en eso, en lo que sentimos estos días…que ya le ha llegado por varias vías que las mujeres andamos revueltas, tristes, inquietas, doloridas y bajas de energía…casualmente, media hora antes de hablar con ella, yo pensaba…”jo, que blandita estoy…que vulnerable…pues como dice Tolle, no nos resistamos…aceptémoslo…” y lo acepto. ¿Que mas podemos hacer? Apoyarnos unas en laas otras…Pensaba yo que mi tristeza y mi angustia tenían que ver con el Sub y que desde ayer todo sea algo distinto entre ambos, con la ilusión que me estaba aportando…, pero ya venía de antes… y mi pobre Lucía, claro, es también a ella que le está pasando desde el lunes…como, una chiquilina de 6 años va a saber que el cosmos la está enviando esas sensaciones que la impiden mantener la calma y no llorar histérica…no puede…bastante hace que lo echa to’pa fuera, y se encuentra a su madre delante, calmada, firme, ayudándola a asentarse…Mujeres…somos mujeres, desde que nacemos…mujeres…¿sabéis lo que somos? MUJERES…que gran palabra…cuanto entraña esa palabra…entraña…jajaja…entraña…donde todo surje…en las entrañas…de las mujeres…mujeres…sentios, en el corazón, ahí podréis sobrellevar estas sensaciones…y en el centro del corazón…todo se asienta…y sentíos valiosas…porque el universo nos utiliza…porque a nosotras si nos puede utilizar, confía en nosotras para hacer el trabajo…el verdadero trabajo de conciencia…

martes, 22 de junio de 2010

A LA PROFESORA DE LUCIA, LAURA MORA

Por más que busco, no la encuentro, ni en Word, ni en formato mail, ni de ningún modo…como si no hubiera existido. Pero existió. Vaya si existió.

Siempre se que las cosas son perfectas tal cual son, que todo es por un motivo…y por algún motivo será que no la encuentro, y en cambio he encontrado cosas del 2000 y 2001 que…puff..eso es otra historia...

O quizá sea ahora un mensaje directo lo que debo redactar (y no indirecto como sería remitirte aquella carta al director).

Señorita…te resumiré lo que de forma discreta y recatada, moderada creo, traté de transmitirle al director del colegio donde cada mañana dejo a mi hija…

Lo principal. Que es en el corazón de un maestro, como en el de un médico…donde más grande es el amor. Lo más importante para una madre, es saber que sus hijos, están en buenas manos, en manos entregadas, amorosas, despiertas, atentas. En manos de un verdadero maestro… Tu, maestra que ha sabido vincularse y vincularles unos a otros…y sacar lo mejor de todos y cada uno. Lo tuyo no es vocación Laura, es mucho mas. Es la calidad humana que derrochas con todos, y en cada una de las cosas que haces, en cómo te expresas, como miras como, como te esfuerzas…en todo cuanto haces, reflejas lo más grande del ser humano, que ya sabemos, no es perfecto, pero lucha por ser lo más parecido a lo que Dios nos solicita. Eres, has sido, y en nuestro recuerdo serás, EJEMPLO. ¿Tu sabes cuan escasos son lo ejemplos hoy día? Pedí entonces que no te separaran del grupo, y no se me ocurre siquiera pensar que fuera por mi mail que así se hiciera, seguro que no fue por eso, pero algo removería, espero, en el sentido de mantener a alguien tan valioso, haciendo lo que sabe hacer y hace bien, en el lugar adecuado…

No puedo imaginarme lo que habría sido estos dos años sin tu apoyo. Ya sabes, Dios nos pone en el camino, siempre, cuanto necesitamos y su ayuda, en las formas más variadas. Yo tengo muchos ángeles de la guarda, unos se quedan, otros son pasajeros, pero siempre hay ángeles alrededor mío, y soy muy afortunada de haber sabido todo este tiempo, con quien estaba mi tesoro más querido, mi niña.

Gracias. Gracias desde lo más profundo de mi corazón. Te deseo una vida plena, que llegues a viejita con tanta dulzura y amor como derrochas. Y con tantos buenos recuerdos como deshilachas en nuestras vidas y la de nuestros pequeños. Gracias.
Raquel

lunes, 21 de junio de 2010

A ENRIQUE, 1/12/2001

Hola caballero,
Por fin hoy me siento con ganas de hacer lo que creo que debo hacer. Hasta ahora simplemente no me había apetecido, por que de un lado, no me beneficia en nada, y de otro, a ti no tiene por que gustarte, como a mi no me gusta que me digan ciertas cosas. Y seguro que ahora te estás preparando “que coño me va a decir esta?”.
En fin, dale tiempo. Y no te preocupes, te diga lo que te diga, ni te quiero, ni te respeto o aprecio menos por pensar así.
Verás, desde la última noche que quedamos, no he tenido, como tu tampoco supongo, ninguna gana de saber de ti, ni de verte. A pesar de que inicialmente estuviese de acuerdo con toda la esa visión tuya de mi, no tuve más que llegar a casa, sentirme, y ver lo que pasaba.
Te pongo en antecedentes, por si aun no sabes de que estoy hablando. Voy a sintetizar, así que no lo tomes todo literal. Llegamos a la conclusión de que los dos estabamos así como cansados de nuestra amistad. Que ya no nos aportaba apenas nada, que era un monotema. Hasta ahí, ambos de acuerdo. Y después pasaste a recomendarme que dejara de vivir desde dentro, todo desde dentro, con tanta coherencia, y que comenzara a frivolizar mi vida, como una herramienta de supervivencia. Y yo te di la razón, y según te la daba, me daba cuenta de que eso es lo que necesitabas, que fueran mis carencias las culpables de que nuestra amistad se hubiera estancado... Lo confirmaste admitiendo que te sentías bien viendo que hay otros que están peor que tu. No es que estuvieses equivocado. Todo es relativo, y en algunos aspectos, seguro que estaba peor que tu. No, no es que estuvieras equivocado. Es que no veías más que una mínima porción de mi, de mi vida, y la extrapolabas a la totalidad. Es que, además, a tu personalidad no le convenía compartir algo de esa “culpa”.

Pero amigo mío, ni de lejos te aproximaste a la realidad. Frivolizar una vida, sólo da sensación de supervivencia. Sólo desde dentro, conociéndose uno mismo, se puede ver la realidad como realmente es. Uno sólo puede ser consciente de lo que se permite experimentar. Y ello no es incompatible con divertirse, reir, diversificar. Simplemente, ayuda a que todo eso sea más intenso, más real. Tanto los buenos, como los malos momentos.

A mi entender, tomaste la postura más lógica, la que menos te tocaba, la que menos te implicaba. Es más fácil al fin y al cabo, en una situación como la que estabas frente a mi, poner las “carencias” en mi, que sin duda las tengo, que aportar el doble de la ración que habitualmente das (el doble, o algo de... lo que decías que tenía que poner yo), al menos por un periodo en el que yo estaba digamos “en cuarentena”. Era más fácil, simplemente porque, o no puedes, o no quieres aportar más de lo que pides. Y yo prefiero pensar que no podías. No hay nada malo en ello. No hay nada malo en tener ciertas limitaciones, pero la estrategia poner la mancha en el otro para evitar que se vea la tuya, no es honesta, y aunque sea inconsciente no debe aceptarse.

Han sido muchos años, en que no me has visto reir, desternillarme de risa, movilizar a la gente alrededor mío a actividades, movilizarles a conocerse a si mismos, a otros, a abrirse a la vida. No me has visto llenar sus vidas de intensidad, de nuevas experiencias, de alegría de vivir... Y vienes cuando, por un lapso de tiempo, no puedo apenas desenvolverme. Un momento de reajuste. Ya ves, hoy me siento mejor que nunca, mejor incluso que cuando estaba con David. Me conozco y aprecio más gracias a lo vivido. Estoy admirada, y cuanto más miro alrededor, más me admiro de quien soy. He visto tanto en mis profundidades, que ahora puedo fácilmente ver en las de los demás. Y lo que ha hecho falta para esto, no es frivolizar mi vida (¿no sería eso más una necesidad tuya?), sino TOMAR LA DECISIÓN de estar BIEN, por encima de CUALQUIER COSA. Y la decisión está tomada. Tengo herramientas para ello. Y se cual es mi sitio.

Insisto, esto no me beneficia. Tus defensas te llevarán a pensar que esto es una brea, que te estoy intentando echar mierda encima, criticarte, te llevarán a enfadarte conmigo, a anularme de tu lista de amistades esporádicas, antiguas, pasadas. O a pensar que me siento tan ofendida, que tengo que excusarme, explicarme. Pero yo tengo que contarte todo esto, porque se que eres o tiendes a ser un hombre maduro, capaz de algún día ver esto como realmente es. Un intento de compartir contigo mis logros, y de ayudarte a ver donde pudieran estar tus resbalones, o los trucos que te boicotean. Descuida, yo también se que tengo muchas. Sólo dudo que tu sepas cuales son realmente. Y en cualquier caso, lo creas o no, no me siento ofendida. En absoluto.

En fin, obviamente no nos necesitamos el uno al otro, todo puede quedarse tal cual está. Algo de lástima, si me da. Pero, si algo tengo claro, es que ya puedo hacer en todo, borrón y cuenta nueva. Y la vida, seguirá. Y seguirá estando llena de novedades, dentro y fuera, y seguirá requiriendo lo mejor de mi. Seguirá.

Either you take it, or you take it, so take it easy... Es algo que he aprendido. Así es la vida. Esa es la prueba, y yo, he decidido tomarmelo bien.

Yo agradezco a la vida todo el tiempo que has estado en ella. He aprendido muchas cosas, sólo por el hecho de que estuvieras.

Amor y bendiciones,
Raquel

OTROS TEXTOS RECUPERADOS...

Madrid, 3 de julio de 2000
Hay momentos en que me parece estar viviendo una pesadilla. Mis ojos no se parecen a los míos, y mi expresión me asusta. Me asusta por que es de un indescriptible dolor. No comprendo como estoy siendo capaz de moverme, de hablar, de pensar o de sentir, no pudiendo ya compartir cada instante contigo. Cada momento de gloria o miseria era real al estar tu. Estés donde estés, tu lo sabes, que la vida es misteriosa, y merece el mayor respeto. Que exige dedicación y esfuerzo, que requiere de nosotros lo mejor que podamos dar. Y a mi me exige también sobrellevar esta pesadilla. No es sólo que me faltes tu. Es que el faltarme tu es faltarme todo. Tu y yo éramos uno. Aveces creo que aun lo somos, y me siento culpable de sufrir de este modo, porque te lo hago a ti. Pero debes entender que en el cielo se está mejor que aquí. Allí te tienen, y aquí no queda nada que se te parezca, salvo yo. Pero soy una mala imitación, tu lo sabes. Mi corazón no tiene la pureza del tuyo. No tiene esa fuerza, ni esa sabiduría. Ni soy lo coherente que quisiera con nuestros principios. Sabes que no me falta la buena intención en todo momento. Ya la tenía antes de conocerte, y contigo se asentó. Te echo tanto de menos. No lo soporto, no se como puedo seguir adelante. Dímelo tu, ¿que es lo que me hace seguir aquí?. ¿Qué es lo que susurras a mi oído que me empuja a quedarme? ¿Qué es?. ¿Con que artimañas me convences? ¿O es sólo mediante suaves caricias a mi alma? ¿Qué es lo que me retiene aquí? ¿Es acaso que, si ahora muriese, no llegaría tan alto como tu estás?. Si es así, acepto estar aquí, pero necesito tener la seguridad de hacerlo lo suficientemente bien como para que cuando mi alma quede libre, pueda volver a tu lado. No permitas que me mantengan alejada de ti...Perdóname por ser tan egoísta. Se que mis palabras te están preocupando. Pero yo...necesito saber que estás bien. Si sólo pudiera hablar contigo unos minutos...

Soto, 9 de julio de 2000
Es difícil explicar mi momento, mis momentos tras tu muerte. Creí que moriría. Hubo momentos en que llegué a ver el lado oscuro del alma, ese del que no se vuelve, tras perder definitivamente la cordura, el control de uno mismo. Ese lado lo vi, estuve en las puertas muchas noches de desgarro en que suplicaba a Dios por un poco de clemencia, de benevolencia. En que le pedía que me diera entendimiento, fuerza, consuelo. Perder mi mitad me ha llevado a una soledad mucho más profunda que la inherente en el ser humano. Nadie puede compartir conmigo este momento como lo habrías hecho tu, como tu lo haces incluso ahora, ausente, presente. Y creo que mis suplicas estaban siendo escuchadas. No podía ser de otro modo si Dios es Dios el Misericordioso. Me ha dado fuerza, una fuerza que creía imposible, que no sabía de donde me llegaba. Me ha llegado algo de entendimiento de como funciona el ciclo de la vida, de lo que se nos exige. Y constantemente te escucho en mi corazón, escucho, siento y hago mía la gran verdad de que en la vida, no hay que aferrarse a nada, porque ni tan siquiera la vida nos pertenece, porque sólo es un tiempo de trabajo de construcción, de creatividad y entrega de lo que se nos ha dado, lo bueno y lo malo, a un nivel muy elevado es todo lo mismo, es bueno aunque no lo entendamos, es por nuestro bien, aunque el momento de darnos cuenta es siempre muy posterior, para nuestra paciencia, al momento que todo nos sucede. He hecho mía la verdad de que el estar aquí es para dar lo mejor, y sólo lo mejor. Y aun así, la recompensa nunca será inmediata. Es otra prueba, el aprender a esperar, el aprender a confiar. Pero gracias, mi vida, porque además de todo eso, que me ayuda a seguir adelante también sigo escuchando en mi corazón la ternura que sientes por mi, el amor que me regalas, que sigue creciendo al verme salir adelante, logrando poco a poco volver a encontrarme en el punto en que me dejaste. En el punto en que había alegría e intensidad en mi vida. La intensidad nunca me ha dejado, ahora sólo se ha extendido al dolor y a la tristeza. Pero es mía, y también por eso estoy agradecida. Ni siquiera me quejo de no haberme podido despedir de ti, porque nosotros nos despedíamos cada noche recordándonos el inmenso amor que nos unía, lo felices y afortunados que éramos. Y, lo que es más, aunque tu siempre has expresado maravillosamente tu amor por mi, te saliste de toda expectativa al decirme adiós el día que supe que te habías ido. Ese día, el único arcoiris completo que se ha visto en Madrid estaba frente a mi ventana. Me decías así todo lo que no se puede explicar con palabras, que así de grande, así de hermoso, así de natural y colorido, así de bello es tu amor por mi, y así me ves tu. Desde entonces, he aprendido a quererme a través de ti, a quererme y respetarme como sólo tu lo has hecho, como sólo un ser excepcional como tu puede hacerlo. Y esa soledad de que hablaba, es sólo soledad en este tiempo en que soy carne, en que soy una mota de polvo en este inmenso universo, en el que, cuando me veo a través de ti descubro cuan valiosa y especial soy. Y aunque suene extraño, soy feliz. No ese feliz idílico, de sonrisa en los labios y rebosante alegría. Soy feliz con mi tristeza, con mi esfuerzo y mi voluntad, con la mía, con la que Dios me ha regalado, y con la que tu animas en mis oídos, en mi corazón. Soy feliz por que la vida me ha regalado conocer el verdadero amor en la tierra, y el verdadero amor en el espíritu. Por que “todo cuanto vivimos, como glorioso lo bendigamos”, porque tu estuviste y estás en mi vida, y ahora lo único que me falta es tu presencia, pero tu sigues conmigo. Ya nunca jamás estaré realmente sola. Dios y tu compartís mi corazón, mi alma y mi vida. Nunca más renegaré de lo que sucede, porque si lo que recibimos lo vemos como algo que no nos pertenece, sino como un regalo, es aun más valioso, el disfrutarlo, aunque sólo sea por un instante, es un regalo, algo que hay que agradecer, y no exigir. Y todo cuanto viví antes que tu, y todo lo que fue dolor, me llevó a ti para contigo transformarlo en algo tan hermoso como la vida. Algo que nace, crece, y vuelve a su lugar, a su origen, habiendo dejado en nosotros una sabiduría mayor, un entendimiento mayor.

Soto, 15 de julio del 2000
Esta semana he preparado un álbum con nuestras mejores fotos para tus padres, y el esfuerzo me ha costado mucha tristeza y soledad. Cuando veo tus fotos, en especial aquellas en que tanto me costó hacerte reir, esa de la playa en que derrochas tanta vida, me doy cuenta de lo sola que me he quedado. Tu sonrisa y tu mirada son tan puras, tan dulces. Creo que voy a terminar por volverme loca. No puedo pensar en lo que he perdido. Desde que nos conocimos, tu mirada siempre me hizo sentir especial, incluso cuando sólo éramos amigos, porque tu ya me querías, tu ya veías en mi lo que tanto amabas. Verme en el reflejo de esa mirada me hacía sentir amada con dulzura, con grandeza. Siempre me miraste igual. Y esa mirada, y recogerme en tu pecho escuchado tu corazón me permitía estar en casa. Donde quiera que estuviese, si estaba contigo estaba en casa. En mi hogar. Y ahora soy como un árbol al que hubiesen partido por la mitad, en derecha e izquierda, de arriba a abajo, dejando sólo una parte de las ramas, una parte del tronco, y sólo una parte de las raíces. Un árbol así no puede mantenerse en pie. Necesito ser fuerte, necesito sentirte aunque ya no estés, porque sólo tu entiendes lo que teníamos, lo que me han arrancado. He pensado mucho en tus padres. Y la amargura no me ha dejado por un instante. Cada vez que volvíamos de Castellón tu padre de miraba a los ojos y me decía que cuidara bien de ti. Y yo estúpida de mi pensaba que sabía hacerlo. Que tonta, que grandísima estúpida, si nisiquiera he sabido cuidar de mi, y eso nos ha costado esta horrible separación, este no tener nunca más un futuro, unos hijos, una vida, un crecer y envejecer juntos, este no tener más sueños que compartir en la intimidad de nuestros brazos. Y me vuelve loca pensar que no supe cuidar de nosotros, loca de pensar que no hubo ángel de la guarda, ni Dios, ni espíritu amigo que nos evitara esto. Y me cuesta aceptar que tus padres no me odien por haberlo permitido. Me cuesta pensar que a mi lado su hijo perdió la vida, nuestra vida. Y en lugar de odiarme, me cobijan en su comprensión, en su amor, en su compartir conmigo la pena, el esfuerzo por hacer crecer las semillas que dejaste en nosotros. Lo intento, de verdad mi vida que lo intento, estar a tu altura, ser como tu eras, como tu eres. Y miro a mi alrededor, y ahora siento tanta compasión por todos...Es la compasión que tu sientes por mi la que siento ahora por cuantos me rodean. Dios no nos dio tus cualidades, y salimos adelante con las limitaciones impuestas a nuestras mentes y a nuestros corazones. No puedo pensar en ello, no puedo pensar en lo que nos ha sido robado, en lo que me han robado... No se vivir sin ti. Paso de una cierta paz y aceptación a una amargura que no cabe dentro y que retumba en mi cabeza para derramar una cascada lenta y ácida por mis ojos. Y sin ti...¿como puedo seguir viva sin ti? Mi duelo...es lo único que me mantiene viva, y la esperanza de que, cuando me toque, me lleven a donde tu estas. Porque no concibo una eternidad del alma sin ti.
Recuerdo como nuestra anatomía casaba a la medida. Cómo nuestra altura, nuestra constitución, nuestro ritmo biológico se complementaban, se compenetraban a la perfección. Recuerdo como escuchabas mis cavilaciones, como corrías, como te gustaba ponerte a prueba, exigirte cada día un poco más. Como me exigías a mí, con tu tacto y tu ternura. Y a veces creo que lo estoy haciendo bien, y otras veces me siento muerta en vida. Y ahora veo más los corazones de la gente, lo bello que guardan dentro, escondido, disimulado. Necesitamos tanto amor... Y nos damos tan poco...que no comprendo como el ejemplo que dábamos no lo ha querido Dios en la Tierra. ¿Es que acaso no quiere que el ser humano sea feliz? ¿Por qué mutila un alma, dos almas que son un único alma? ¿Por qué lo hace, y nos pide paciencia, y nos pide más y más? ¿Por qué permite que impregne las paredes de nuestra casa con tanta tristeza, con tanto lamento?. Por qué permite que existamos...Estoy cansada, muy cansada de vivir...cansada de no poder, de no saber, de no entender...Amor...mi amor, mi dulce perla. Todo este océano no era suficiente para albergar toda tu grandeza...

Y yo no se hacia donde dirigir mis pasos, no se hacia donde mirar, ni que decir. Contigo nada de eso importaba. No importaba si llovía, si hacía frío o calor. No importaba nada porque el bienestar procedía de ti. ¿Para qué llegaste e mi vida? ¿Por qué no te quedaste conmigo? ¿Porqué no puedo escuchar tu voz, sentir tu calidez..? Echándote tanto de menos, no puedo salir adelante. La vida es cambio, eso es lo único que es constante. Nada mas. Y cuando todo es perfecto, el único cambio posible es el caos, la caída...Quizás no debimos llevar nuestro amor tan alto tan pronto...

Pero si a Dios no se le puede pedir que nos deje ser felices, ser buenos, ser constructivos juntos, entonces, ¿qué se le puede pedir? ¿fuerza para soportar que nos robe los logros a que llegamos?. Aveces creo que somos tan poca cosa en este universo, que Dios no alcanza a escucharnos, a valorarnos más de lo que nosotros valoramos una mota de polvo, o un charco en la carretera...

.....

Parece que tu también te has compadecido de mi. Me sentía tan cansada, que no podía siquiera pintar. Me he echado, y tu has estado conmigo. No sabes cuanto agradezco que se nos permitan esos ratos durante el sueño en que volvemos a ser los que éramos, y nos tocamos, hablamos, compartimos...es tan real...una mente privilegiada, dice el psicólogo...como si eso fuera algo que dependa de mi. Mis mejores momentos se dan cuando no es ella la que manda, cuando ella duerme y permite que tu vengas a pasar un rato conmigo. Debe de ser duro para ti, estar en el cielo y no poderlo disfrutar por recibir tantas llamadas mías, que te ocupan y te preocupan. Aunque mira, cada uno tiene su cruz, para ti allí soy yo tu cruz, y para mi aquí llevar adelante mi vida, es la mía.


....

Madrid, 31 de julio del 2000

La gente piensa que estoy bien. Nadie entiende, ni quieren entender. Es demasiado que enfrentar. Cada uno sigue con sus problemas, su asuntos y tribulaciones. Y yo, sin saber aun donde situarme. A menudo creo que voy a perder la cabeza. Es en los momentos que dejo de aturdirme con actividades banales, y que me doy cuenta de que ya no estas. Y es que ya no estas. No hay más risas, no hay mas conversaciones en la intimidad, no hay más caricias, más llevarme al trabajo, abrirme la puerta, desayunar conmigo, acostarte conmigo, marcar tu terreno en mi cuerpo. No hay más nada, y nadie se da cuenta de lo que eso supone. No hay más planes, no hay más dulzura en los labios, no hay más sueños, ni viajes a Castellón, ni paseos por la playa, ni barbacoas vegetales, ni nada. No hay nada. Y no se estar así. No se como se puede estar así. Me siento tan sola, que no lo resisto. No hay expectativas. No hay nada sin tus ojos cerca, sin el latido de tu calor ni el tacto de tus dedos. Y que se puede construir, que se puede hacer desde este inmenso vacío. Tu llenaste mi vida de una calidad que jamás pensé que existiera en un ser humano. Siempre a mi lado, contemplabas mi universo. Tu sabías, veías como intentaba ser buena, sabías cuanto me costaba luchar contra mi naturaleza, y por eso lo apreciabas más. Sabías como me esforzaba por dar lo mejor de mí. Sabías de mi más que yo misma. Sabías cuanto necesitaba un afecto sincero, comprometido, una entrega que me regalaste sin yo tan siquiera tener que pedirlo. Y ahora, nadie me conoce. Nadie me mira con amor, nadie me acompaña. Ahora somos sólo yo y tu ausencia, intentando encontrar un lugar donde situarnos sin molestar a nadie. Y sigo sin poder creérmelo, mi vida. Sigo sin poder creer que no podré tenerte nunca mas descansando sobre mi pecho, como un niño. Lo tenías todo. La fuerza, el tesón y la inteligencia de un guerrero, el respeto, la delicadeza y la bondad de un caballero, la dulzura, la inocencia y la claridad de un niño...y me acostumbré a todo eso. Ahora, no se como vivir. Aprendo sobre la marcha. Para esto no te prepara nadie. Sabemos que la muerte está ahí, pero sabemos que la vida te da un plazo para cumplir tus metas. ¿Y cuales han de ser ahora las mías?, ¿Quién me va a tender la mano para salir de este agujero?.
Madrugo, más que cuando me despertaba contigo, porque separarme cada mañana de ti era tan difícil... Ahora, que tu no estás, sólo cumplo una rutina, un ritual, de levantarme, arreglarme, darle conversación -o intentarlo- a mis compañeros, trabajo, intento hacerlo bien. Y cuando me acuesto, hablo contigo. Sólo así consigo dormirme. Sólo así consigo algo de paz en mi corazón. Me asusta pensar que tu no hayas podido asumir tampoco lo que ha ocurrido. Me vuelve loca la idea de que tu estés también pasando por esto. No lo puedo soportar. Necesito saber que tu, al contrario que yo, ves más allá de este miserable momento de agonía. Sólo puedo rogar, y rogar, y rogarle a Dios que me de un soplo de esperanza, de su aliento. Que me de la lucidez necesaria para poder ver lo que espera de mi. Por que no puede ser esto. No puede esperar que me quede anclada en esta tristeza, en esta soledad. Y no puede ser tampoco que me haya permitido estar a tu lado para vivir ahora con la consciencia de lo perdido. No puede haber lección alguna en esto. No, porque yo siempre supe lo que tenía. Siempre se lo agradecí. No puede ser, tiene que haber algo más.
¿Sabes? No hago más que mantenerme constantemente ocupada. Procuro hacer cosas que no hice contigo, para dejar de asociar mi vida a ti. Y sin embargo, mientras hago todas esas cosas, las comento, las comparto mentalmente contigo. Estas allí donde yo voy. ¿Te gustó el saldo desde 10 ms de altura al río? Yo no pude mantener los ojos abiertos, y quise sentir que tu ibas conmigo. Tu habrías ido conmigo. ¿Y la galopada en el caballo blanco? Te gustó. Fue estupendo, ¿verdad?. Que animal tan hermoso, tan amable. Y llega el final del día, y llego a la habitación, sintiendo aun más el gran vacío que dejaste en mi vida. Y no soporto sentir mi vida tan inútil. Pero no aparece nada en mi entorno que me de una sola, una mínima clave de cual es la utilidad de mi vida. No lo entiendo. Y necesito creer, necesito saber que mi vida sirve para algo más que para contener diariamente tantas lágrimas. Que es para algo más que pasar el tiempo en conversaciones banales, en números, en cuentas, en inercias convergentes, divergentes, absorbentes, disolventes... Para algo más que para hacer que los demás se sientan culpables de estar preocupados por sus problemas.

Te echo tanto de menos....

He ido de excursión con Alberto y Loli. Me conmueve ver como Alberto me coge del hombro, me acaricia amigablemente la espalda mientras paseamos los tres. Conmovedor, porque se, que el sabe, la falta que me hace esa atención amable, de compañía, de “estamos aquí”, de “no te sientas sola, nosotros también le echamos de menos, y también te queremos”. Salvo Zayda e Isabel, muy pocas personas están siendo capaces de entender que su amistad ahora es crucial, que ha de incluir ayudarme a compensar tu ausencia. En realidad, todos esperan que yo salga sola de esto, esperan demasiado de mi. Por que yo no se como hacerlo. No puedo dejar de desear estar muerta, muerta y a tu lado. Y me temo que para eso, Dios ha dispuesto que pase mucho tiempo. Parece un castigo, y no se a que se debe.

Es asombroso lo dispares que han sido y están siendo las reacciones a nuestro accidente. Una vez que me he recuperado físicamente, que saben que me quedo, una vez que están tranquilos, se olvidan de lo importante que es ahora el afecto y la atención. El roce de una mano, la dedicación de una mirada sostenida, de cualquier cosa que me ayude a creer que hay algo más que tu. Que tu... Aun no lo he logrado ver. Yo sólo podía ver el mundo reflejado en tus ojos. Hoy me he acordado de la cicatriz de tu dedo pulgar, pero no he podido recordar en que mano estaba.

Y sabes algo más. Escucho en el corazón lo que me dices, escogiendo frases de diferentes canciones mientras las escucho. “Mi corazón estará, donde esté tu corazón, si no dejas de luchar”, “tu no dejes de luchar, no dejes de jugar, que una noche la tristeza, se irá sin avisar, a al fin sabrás, lo bello que es vivir”.

Sueño con el día que volvamos a encontrarnos. Y te juro que ese día, moriré para fundirme contigo y no volveré a ser otra cosa que tu. Te juro que no. No te volveré a dejar marchar.

Soto, 6 de agosto del 2000
Estaré enamorada de ti el resto de mi vida. Aunque aparezca otro ángel como tu, yo seguiré enamorada de ti. Un ser tan digno de ser amado por una eternidad, eso eres, eso eras y seguirás siendo. Miro esa foto en la que por fin logré fijar tu sonrisa, tu pícara sonrisa de niño pequeño, y me parece mentira que no estés. Sigo sintiendo el mismo impulso de estrujar tus carrillos, de besarte, de reir contigo. ¿Cómo es posible que un sabiendo que ya no estás, sigas tan presente, más presente que nunca en mi vida? ¿Qué misterio guarda la vida? Qué frágil e imperecedera es. Me pregunto si estarás satisfecho con lo que voy haciendo, con como llevo mi vida adelante. He descubierto que sólo puedo estar tranquila cuando me paro a sentir el momento, justo el momento presente, en el que respiro. Y que no puedo pensar en el futuro. No puedo hacer planes de ningún tipo, porque todos me angustian. Siento que todo, en cualquier momento puede desvanecerse, y que sólo me queda el segundo presente, en el que estoy sin pensar, sólo estando. Nada depende de mi, y sin embargo todo queda en mis manos. Aunque no siento ganas de vivir, aunque desearía estar muerta, ese ser en mi interior sigue adelante. Lo único que me mantiene entera es que sé que te ofenderías si todo cuanto me diste no fuera capaz de entregarlo a mi vez ahora. De momento, lo más que alcanzo a hacer es estar. No logro más. Se que no estoy dando gran cosa a la vida, pero no creo que se me pueda pedir más, una vez que ha desaparecido la magia. Después del arcoiris con que te despediste de mi, también Dios me ha abandonado. Aquellos destellos que de vez en cuando me brindaba, para recodarme que estaba ahí, que me quería, ya no se dan. Es como si me hubiese metido en un hibernadero, a la espera de que algo germine. Estoy por tanto en pleno invierno, intentando asomar la cabeza, luchando por romper el cascarón para trepar por la tierra que hay por encima, esperando, deseando que haya algo tras ese manto húmedo que me cubre. Pero, ¿y si no hay nada? ¿Y si el invierno es también eterno? ¿Para qué entonces salir de mi cáscara? Da igual como me lo plantee. Si hay algo o no después del esfuerzo, es indiferente, porque ese -que él me perdone por llamarlo así- lo ha puesto de tal modo, que como condición para estar vivo, llevamos a cuestas el impulso, el instinto de salir del cascarón. Y él se lo pasa bomba viendo nuestros esfuerzos, escuchando nuestros sueños y plegarias, a los que a menudo, tan a menudo es sordo. Además, sólo algunos nos preguntamos si sirve de algo. La mayoría, las plantas, todos los animales que hay sobre la tierra, y muchos hombres, tienen el mismo impulso. Sin embargo, es posible que ellos si tengan la certeza sobre para qué lo hacen.

.....

No se si te lo he dicho antes, respecto de como me siento. De lo perdida, de lo desolada y desorientada. Y sabes lo peor, que antes cuando me sentía la infinitésima parte de mal de lo que me siento ahora, bastaba con que me abrazaras, para encontrar cobijo, para sentirme segura, en casa, al calor del hogar. Y ahora, que no tengo a quien recurrir, no tengo refugio, sólo puedo contártelo a ti.

....


Santander, 19 de agosto de 2000

Yo he de aceptar, asumir, que mi vida jamás será tal cual la había soñado (contigo), ni yo seré la que esperaba (radiantemente feliz), ni la que hubieran querido los míos (sin tacha de dolor). Asumir, que otros días vendrán, y que aunque traigan alegrías, y nuevas tristezas, nunca ninguna de ellas rozará las fronteras de mis días a tu lado, y mis días tras tu partida. Aveces, cuando estoy en medio de la multitud, me hallo con el ansia de que alguien venga a rescatarme. Seguro que ya te lo he dicho antes. Pero nadie viene, nadie puede venir a tranquilizar mi alma. Sólo tu, mi refugio, podrías hacerlo si estuvieras aquí, y ahora, no puedes hacer más que lo que ya haces.

Pero ¿sabes?, incluso esta tristeza sabe dulce por venir de ti. Y la tengo por algo precioso, porque su objeto, su motivo eres tu, y tu nunca has traido amargor a mi vida. Es sólo yo, incapaz de asimilar esta vida sin ti, quien lo hace amargo. Y cada minuto más que paso en la Tierra, es sólo para alabar tu existencia, donde quiera que estés. Donde quiera que estés, tu siempre estas presente, en el aire, en el polvo, en el sol y en el agua, con todos ellos acariciándome con el mismo amor con que siempre lo hacías, más dulcemente aun ahora. Lo se, porque te veo en mis pensamientos, en tantos momentos acompañándome, viviendo a mi lado. ¿Porqué gravé en el reloj que te regaré “mi ángel de la guarda”? ¿Qué misterios conocen nuestras almas antes de que ocurran, y con que extraña naturalidad nos los muestran sin nosotros llegar a entender?
Estoy decepcionada conmigo misma por no tener paciencia, por no saber dejarte marchar, por atarme a la forma en que quiero las cosas, en lugar de aceptarlas tal cual vienen. Por no saber vivir el momento, por no haber llegado a un grado de evolución en que dejo de ser niña y mujer a ser alma pura, sin ataduras.

Soto, 27 de agosto de 2000 (1 de la madrugada)

Pero es que también, aveces siento que tu y yo seguimos siendo una misma cosa. Se me ha metido en la cabeza que tu me convenciste de que volviera, que hicimos un pacto que no recuerdo. Pero quizás en ese pacto acepté volver sólo con la condición de que tu siempre estuvieras cerca. Y se que lo estás. Por eso me esfuerzo tanto por no llorar, aunque aveces el nudo en mi garganta hace rebosar tantas lagrimas, sin apenas un gesto, un esfuerzo. ¿De cuantas partes nos componemos los seres humanos? ¿Alma, mente, espíritu, cuerpo, emociones, consciente, subconsciente...? ¿Cuantas capas tiene esta cebolla? Y sabe Dios cuantas más, y cada una tirando hacia un lado y uno sin saber donde situarse, y sin fuerzas para mantener una constante, un rumbo fijo. Por Dios que lo intento, mi vida. Pero aveces no puedo evitarlo, y no se cual de todas esas partes es la llora, no se cual es la que hace que siga levantándome por las mañanas, no se cual es la que hace que todavía te ame aun más que antes. Quiero mantener en mi mente sólo la alegría que trajiste, y siempre termino, como la bruta que soy, quejándome de que ya no estés. Y queda tanto tiempo para poder volver a estar a tu lado. ¿Por qué tanta certeza en esto?. No debería tenerla. A estas alturas el de arriba ya me ha dejado claro que mi vida no es mía. No la controlo yo, no decido yo. El siempre que quiere cambiar el rumbo que llevo lo hace tan categóricamente...Y dicen que el hombre no puede aspirar a entenderlo. ¿Y entonces por qué venimos con este ansia de entender, de saber? Pues bien, quizás él encontró que tu ya habías dado suficiente ejemplo de la perfección a que un ser humano puede llegar. Y quizás también encontró que para que yo llegue a ese nivel, tengo que empezar a buscar mi esencia, como único objetivo en la vida. Y por eso me ha puesto en tal situación, que sólo viviendo el segundo presente puedo lograr vivir. Ha de ser así, porque salvo el llevar alto tu nombre, nada más me mantiene aquí. Si lo pensara, seguramente también encontraría otros motivos, como el dolor que sufriría mi familia, el que veo en la tuya, y por nada del mundo me permitiría hacerlo. Aunque desee estar muerta, aunque me sienta muerta ya, se que tengo que salir adelante. Y se que debo hacerlo desde otra postura. Dios me exige no sólo vivir el desapego, si no vivirlo además con agradecimiento, alegría y apertura hacia lo que esté por venir. ¿No te parecía poco soportar la vida sin ti? Pues además vívela alegremente, abierta al mundo. ¿Pero que clase de sádico es? Jocoso, absurdo, es una locura. ¿Por qué me exige tanto? ¿Por qué?
¿Cómo lo se?. Lo se. Me va dando claves de lo que espera de mi, paso a paso. Apenas he logrado dar el primero, ya me dice cual es el siguiente. Apenas había empezado a aprender a vivir con mi dolor y mi tristeza, me presenta a Aisha. Como ejemplo de cual es el paso siguiente. Ella debe de rondar los 65 años. Es una mujer preciosa, de ojos azules y una inmensa dulzura, en la mirada, en la sonrisa, en el corazón y en los modales. Yo ya había oído hablar de su historia a algún amigo. Sabía que se había pasado 30 años cuidando a un hijo paralítico al 90%. Que su marido y su otro hijo la habían dejado de lado por haber priorizado en ese hijo. Que después le toco además, y al mismo tiempo, cuidar de sus padres enfermos. Y que después de haber perdido lo que más amaba, su hijo, su marido volvió a vivir sus últimos días a su cuidado. Cabría esperar de un ser común una gran amargura ante tanta pesadumbre vivida. Y en lugar de eso, te encuentras a un terrón de azúcar, lleno de la sabiduría que da un corazón limpio y claro. Cuando supo de mi, vino a verme. Cómo me hizo llorar (cómo me hizo llorar...) saber que se puede llegar a ser así, emanar amor y felicidad por lo tenido, seguir alabando a Dios por todo ello, por encima de todas las cosas, y que yo aun estoy tan lejos de todo eso. Me ha dado tantos consejos...Y entre ellos el principal, que me de cuenta de que esto es una escuela para cada uno de nosotros. Que nadie tiene aprendidas todas las lecciones, que todas son nuevas para todos, y que hay que míralas de cara, aceptándolas con alegría y agradecimiento.
Y la carta que al azar saqué en la consulta de la masajista. Un ángel que me decía “apertura y alegría” y otro que me decía “te estás preparando para algo muy hermoso”. Y aunque yo lo vea con ironía, todo ello me lleva a la conclusión de que Dios me está diciendo cual es el siguiente paso que he de dar. Y hasta que no lo de, los minutos seguirán pareciendo horas, las horas semanas, y el tiempo seguirá pareciendo congelado en esta añoranza de los días vividos, de los planes rotos, de la compañía perdida, del refugio arrasado por las llamas. ¿Porqué me exige tanto?. ¿Porqué?

Vi una película. Cada uno de los personajes cumplía un papel. Uno era el ser esencial, otro el yo superior, otro la mente. Las aventuras las vivían las dos primeras, y eran aterradoras. Después de cada impacto, aparecía el personaje mente, que no había participado de nada, pero daba todas las explicaciones concluyentes sobre cada una. Conforme pasaba la película todo comenzó a centrarse en el ser esencial. Era su aventura en realidad, y aunque cada vez más aterradora, no se echaba atrás. Hasta tal punto que uno de los personajes, que podría jugar el papel de Dios, o ángel de la guarda le preguntaba “¿crees que alguien está jugando contigo?” y ella respondía “SI. puedo sentirme víctima, o aceptarlo. Y creo que voy a aceptarlo”. Después de tomar esa decisión, no había camino de vuelta atrás, ya no existía más posibilidad que seguir el camino, ocurriese lo que ocurriese. Yo nunca he querido jugar el papel de víctima, y tu mejor que nadie sabes que motivos para ello siempre he tenido. Pero no me gusta ese papel, porque como siempre digo, no es constructivo. De modo que, lo acepto, soy su marioneta, y me limito a esperar sus indicaciones. Y una vez interpretadas, procuro esforzarme por hacerlo bien, por muy difícil que sea. Sólo espero que sea más sabio y compasivo de lo que me parece actualmente, y que el juego no se le vaya de las manos, por que en tal caso yo terminaré absolutamente ida, perdido todo sentido de la cordura, inútil para todo, más que para respirar.
Lo más que alcanzo ahora a hacer, es vivir cada momento, sin pensar en el siguiente. Sin hace muchos planes, porque el miedo se me ha metido hasta los huesos, a hacer cualquier tipo de planes que pudieran estar fuera de los suyos, pues ya conozco el modo en que los recoloca todos a su antojo. A menudo, me concentro en mi respiración, y pienso “estoy viva, y es un milagro, y debo estar agradecida”. Y no me reconforta mucho, porque no escucho aquí dentro aun ninguna voz que me de la bienvenida. Aun así, es más tranquilizador sentir mi respiración que pensar en el día siguiente, o en la hora siguiente. Y siempre te tengo a ti, siempre presente en mi alma que es la tuya. Una sola, la perfecta conjunción del hombre y la mujer en una única cosa que los hace más valiosos. Te quiero. Buenas noches alma mía. Cuéntame un cuento esta noche...

Soto, 27 de agosto 2000 (12 de la mañana)

A menudo me pregunto a que te dedicas ahora, donde sueles ir, con quién sueles estar cuando no estas conmigo. Y creo saber al menos parte de la respuesta. Apuesto a que te sientas al borde de la Fon de la Tosca, o de Peña Glosa, y también junto al muro de nuestra parcela. Creo que sueles acompañar a tu madre por las tardes, y a tu padre por las mañanas, para seguir aprendiendo de ellos. Creo que vuelves al lado de cada persona que en un momento dado te recuerda con amor, con amistad, a través de tantos buenos recuerdos que dejaste en cada uno de nosotros. Y apuesto a que salvo yo y tus padres, todos cuantos te recuerdan siempre sonríen con gratitud. A nosotros, que también lo hacemos, a menudo a la sonrisa le sigue una mueca de tristeza, porque para nosotros eras mucho más que una compañía en un buen momento. Eras parte integrante de nuestra vida, y sentimos un enorme rasgón en nuestro corazón, al que le cuesta tanto cicatrizar...

Françoise y Olivier se vuelven a Francia definitivamente en un par de semanas. Les voy a echar mucho de menos. Ellos, como algunos otros, han demostrado ser gente de una sobresaliente valía y gran corazón. En esta purga que de forma natural ha habido tras tu partida, ellos han salido tan airosos como Eva, como Alberto y Loli, como Enrique, Zayda, Isabel, Pili y algunos otros. En cambio, y seguro que afortunadamente, otros no han llegado tan siquiera al aprobado, y un par ni siquiera se “han presentado a examen”. Y ninguno de ellos me ha causado ninguna pena. Ante el momento que vivo, la decepción que algunos puedan causarme no es nada. Porque comparar cualquier tristeza con la que me causa no tenerte aquí, ni siquiera da para dos palabras. Sin embargo como hecho interesante lo observo, con mucha distancia. Dany por ejemplo, ha demostrado una vez más que su amistad es sólo para consigo mismo, que su generosidad es sólo para consigo mismo, y que por tanto, la situación en que cualquier otro se encuentre no es de su interés más que si es buena y le puede beneficiar. Y claro, se comporta conmigo como si hiciera sólo dos días que no nos vemos, como si yo fuera la mujer plena y feliz que era cuando tu estabas. Y no es así, vive Dios que no es así. Y ni se molesta en dedicar unos minutos a mi ser. Y no lo echo de menos. Cuando él estaba en Mallorca, habiendo sido el único amigo que junto con Zayda entró en la UCI, yo pensaba que era el amigo del alma, y que le echaba de menos, porque necesitaba a cuantas personas pudieran entre todas, llenar el vacío que me quedaba. La realidad es que ni todos juntos pueden hacerlo, y a él, no le echo de menos. No tiene la calidad de corazón de un verdadero amigo. Y por todo ello, siempre busco el momento de venir a refugiarme aquí, donde tu y yo podemos estar solos, como solíamos estar, y hablar contigo como no se hacerlo con nadie más. Y suelo tumbarme, a dejar que vengas a mis sueños, y tan a menudo haces. Siempre presente, siempre presente como el aire.

Lo hiciste muy bien mi vida. Quiero que lo sepas, que todos lo sabemos, que todos lo agradecemos, el ejemplo de tenacidad, de coherencia, de amor y fortaleza, de positividad, sentido del humor, constructividad y ternura que siempre diste. Lo hiciste perfecto, y deseo que no te quepa duda, que te sientas tranquilo por el trabajo cumplido, satisfecho por que quizás algunos, como yo, ahora tienen un ejemplo a seguir, que antes de conocerte no teníamos. Y espero que allá arriba, te estén recompensando por ello. Porque lo mereces más que nadie. Y quizás, en el fondo, es por eso que te llevaron, para recompensarte por fin de tanto esfuerzo y dedicación que habías puesto en la vida. Si no fuera porque también conocía tus escasos defectos, si no fuera por eso, aveces me cuesta creer que fueras humano, y no un ángel enviado a nuestras vidas a llenarlas de la verdadera luz. Me cuesta mucho creer que fueras humano. Pero en tal caso, lo mismo debería pensar ahora de tus padres, porque ellos, como tu, no parecen de este mundo. Si no fuera porque comparto con ellos esta tristeza, pensaría que como tu, son ángeles.

Bueno, es un paso. Estoy logrando hablar contigo sin empapar el ordenador...Quizás sea que estoy aprendiendo. O quizás sea que no quiero volver a hacerte daño. No quiero que me veas sufrir. Aunque te eche de menos, no quiero que ello te haga sufrir. Al contrario, quiero que cada vez que me veas, te sientas orgulloso de mi. Que tu amor por mi, como se que está ocurriendo, cada vez sea mayor y mejor.

Soto, 2 de Septiembre de 2000

Es una mañana más. Como me sigue costando despertarme. Tu dulzura en las mañanas suavizaba mi entumecimiento, y lavantaba mi corazón para mirar de frente al sol. Buenos días, mi amor. Es una hermosa mañana, sin el esplendor de tu cara, desmerecida. He dejado de hacerte daño con mi amargura, ¿verdad?. Ahora debes de estar más tranquilo. Hazlo, porque yo ya estoy decidida a ser disciplinada en “pensamiento y acción” . Ese es el camino a Dios según me han dicho. Así lo voy a recorrer, con los buenos recuerdos a mi lado. No es consuelo que yo haya tenido lo que otros no han conocido y probablemente nunca conozcan. No es consuelo, es sólo una triste noticia más. Mayor consuelo sería que otros lo conocieran, porque al menos me entenderían. Entenderían que a pesar de todo pueda ahora decir que poco a poco estoy mejor. Porque la fuerza que me da nuestra historia permite que no cese en el empeño de construir con todo cuanto tengo una realidad que mejore mi vida y la de cuantos me rodean. Te echo de menos. Cada día te quiero más, pero no voy a quedarme anclada en el pasado. Nuestro futuro es hermoso, porque mientras estemos separados, aprenderemos cosas que nos harán crecer. Y cuando volvamos a encontrarnos, seguiremos teniendo infinidad más que compartir. Tengo tantas ganas de volver a estar contigo...

Soto, 3 de Septiembre de 2000

Uno de los handicaps que tengo, es el cansancio. Aveces me cae como una losa, y no puedo siquiera moverme con soltura, sino sólo como un mendigo enfermo por las calles. Con pasitos cortos y esforzados, con el cuerpo curvado por la sumisión que dan los golpes en nuestra espalda Es un cansancio que se me hace ancestral. ¿Recuerdas como me despertaba cada día dolorida? ¿Mis músculos entumecidos y mis articulaciones doloridas? Eso no ha cambiado, y ahora se hace más duro soportarlo sin tus caricias y ternuras de la mañana. Y como sigo sin tener mesura en mi actividad, sobretodo aquí en nuestra casa, en nuestra parcela, paso de un vegetar en el sofá, mirando al horizonte, a una actividad frenética hasta que ya ni un milímetro de mí puede hacer un esfuerzo más. Te veía el otro día regañándome mientras recogía todas aquellas piedras. “Pero Raquel, descansa, respira, no lo tienes que acabar todo hoy. Disfrútalo!”. Yo misma sabía que no hacía bien, que me exigía en tiempo y forma más de lo que debía hacer, más de lo que podía. Pero no me es posible hacerlo de otro modo. Así, al menos, no pienso. La cabeza se queda hueca por fin, vacía. Y nuevamente, agotada, busco mi respiración, a ver si un día, tras ella, ese diamante que se esconde humildemente dentro de cada uno de nosotros, me dice que es lo que me he quedado a hacer sin ti. Ya no busco entender porqué tuvieron que llevarte de mi lado. Ahora sólo aspiro a entender que tarea me queda aquí. Y mientras, me entretengo, haciendo salir adelante pequeños y grandes proyectos, teniendo siempre en mente que, en cualquier momento, todo puede desaparecer, como así ha ocurrido antes. Procuro tener en cuenta que todo lo que lleve a cabo, será porque y hasta que él lo permita. No me llevo bien con él, y lo lamento. Me gustaría ser para él una mejor criatura, tan querida por él como antes me sentía, pero soy como soy. Dicen que él exige más a los que más quiere. A mi eso me da igual, no puedo saber si es cierto o no. No me llevo bien con él por que estoy asustada, muy asustada. Ahora en lugar de amarle le tengo miedo. Por que está siempre vigilando mis pasos, y tengo miedo de que me vuelva a hacer sufrir de este modo si alguna vez me recupero de este golpe. No quiero salirme de sus planes, pero maldita sea!, no los conozco!. No se. Tengo mucho miedo, mucho miedo. Ni siquiera se a que, pero estoy aterrada. ¿Y si mi error fue quererte más que a él?. No lo evitará de este modo, te lo aseguro. Todo cuanto me pide es tan difícil. Separarme de ti, mantenerme entera, aprender a vivir con este dolor, tener paciencia, seguir preocupándome de los demás. Seguir en definitiva estando en el mundo del modo que se debe hacer. Es sólo el deber lo que me empuja, no las ganas. O quizás la soberbia, el decir, “muy a pesar de lo que me has hecho, no acabarás conmigo. No me convertirás en un ser amargo, incapaz, negativo. Ni me convertirás en un ser vengativo. No lograrás que me enfrente al resto de mis semejantes, que pasan por tu mano soportando la gratuidad, la arbitrariedad con que repartes tus bendiciones y castigos. No podrás conmigo”. Y puede si, ser la soberbia lo que quiere que desaparezca de mi, para sustituirlo por la humildad hacia su creador del que es sólo un objeto creado. Y quizás lo consiga, mediante el miedo que ha imbuido en mis entrañas.

Y ni tan siquiera me da el consuelo de darme la esperanza de que mi estancia aquí sea para algo grande, algo por lo que merezca la pena tanto esfuerzo, tanto cansancio, tanto no saber, no entender.

Enrique de repente me encuentra llorando frente al ordenador, y me dice que soy masoquista. Que fácil es juzgar desde fuera lo que sólo son apariencias. O que difícil es aceptar al ver llorar a un amigo, que ello forma parte de su proceso de curación, de desarrollo. Cuanto nos cuesta aceptar el dolor, propio o ajeno. Y sin embargo, ya deberíamos haber aprendido. Es algo tan cotidiano como desayunar. Y nos empeñamos en negarlo, en esconderlo. Igual que escondemos el amor. Igual que escondemos todo lo que es profundo. Quién puede decidir, juzgar, o decir cómo han de superarse los baches que a cada uno se no presentan... ¿quien conoce todos los hechos, todas las múltiples realidades que se encuentran tras la vida de cada ser? ¿Quién, si nadie puede tan siquiera juzgar su propia realidad? Son sólo opiniones. ¿Quién lo haría mejor? ¿Tu?. ¿O tu también te encontrarías tan perdido como yo? Es más fácil, más lógico, y más infrecuente estar para compartir, para compartir todo, lo bueno y lo no tan bueno. Y tú, eso si lo sabías. Tu simplemente compartías, sin juzgar. Ése es sólo uno más de los motivos por los que te amo y te hecho de menos.

Soto, 8 de septiembre de 2000 (19 horas)

Hoy he soñado contigo. Ha sido triste mi día tras el sueño. Estaba sola. Debíamos de haber discutido y decidido separarnos temporalmente. Estabas en Castellón, y yo te echaba tanto de menos que decidí llamarte para arreglar lo que fuera que andaba mal. Tu padre cogió el teléfono, y te pasó la llamada. Y yo te conté que necesitaba verte. Me dijiste “ en un par de horas estoy allí”. Te dije que no hacía falta que fuera tan rápido, que vinieras tranquilo, y como el pensamiento es más rápido que la luz, de repente estabas frente a mi. Hablamos, nos abrazamos, y yo te dije que pasara lo que pasara, yo te quiero y quiero estar contigo. Te dije que había intentado dejarte tranquilo, arreglármelas sin ti, pero que no era capaz. Y tu frase fue “¿realmente lo has intentado de verdad, o lo has intentado sólo superficialmente?”. Tu eres así de directo, y no quieres hacerme daño, pero me dices eso, y es un reproche. Una especie de... lo tienes que conseguir cueste lo que cueste, y puedes hacerlo si de verdad quieres, si de verdad me quieres... Y Dios mío, claro que lo he intentado. Sigo intentándolo, y no lo consigo. Aunque logre no centrar mi vida en mi pérdida, tu estás ahí, profundamente arraigado en mi alma. No se como explicarte. Es que tu dabas vida al mundo por el sólo hecho de estar. Le dabas sentido. Y hoy, tratando de dejarte a un lado, de no hacerte más daño con mi tristeza, me humillo ante Dios, y le pido clemencia. Rezo y le digo, que ya he entendido que no puedo aspirar ni debo, a entender el porqué, que ya he entendido que sólo el manda, que sólo el sabe lo que viene después de cada instante. Que sólo le pido que me ayude a afrontar este momento, esta vida que me ha tocado por su propia decisión, no la mía. Me pongo en sus manos, como una esclava, y espero así lograr que acepte ser compasivo, que me de una señal de para que me ha dejado aquí. Que me de una señal de que es lo que quiere de mi. No puede ser sólo estar. Por favor, no puede ser sólo eso. Pero incluso eso he de ser capaz de aceptarlo, si el así lo decide. No puedo hacer nada, más que esperar. Mi miedo no ha pasado. Sigo teniéndole miedo, porque él es también el que administra el mal, y a mi me lo administra sin previo aviso. Y tengo tanto miedo que creo que es por eso que desde el accidente mi pulso no deja de temblar. Quiero que al menos, el me acepte. Ahora, no tengo a quien recurrir, nadie a quien pedirle ayuda. Y ese ser interior que dicen tenemos dentro, ha callado. No se si para siempre. Contigo se fue la magia de la vida.

Y nadie escucha a mi corazón. Nadie puede, porque nadie sabe lo que hay en él, ni yo misma, y lo poco que logro decir sobre ello es tan duro de aceptar, que nadie, y mucho menos los que me quieren, quiere oírlo, nadie sabe oírlo y consolarme. Se que hay tanta gente infeliz, en la pura calamidad. Pero no puedo dejar de pensar en mi, en como estoy, en el miedo que tengo de no salir adelante, de no recuperar una cierta paz interior. Una cierta confianza en la vida. Vivo con miedo, y nadie lo sabe. Vivo con miedo, y sólo me queda este diario, y humillarme cada noche ante él, ante Dios, para que se apiade de mi, y me de una señal de que me escucha.


Soto, 9 de Septiembre de 2000 (22:43)

Un día mas acaba. Un día de aparente normalidad, en que he hecho algunas cosas que tenía pendientes. No he conseguido localizar a Olivier y Françoise para despedirme de ellos. Pero no importa, les localizaré mañana.

Esta noche no quiero llorar. Dejaré que el día acabe con la misma normalidad. Así es como denomino a la vida sin sabor, sin sentido, sin nada. Así ha pasado, y mejor que acabe así. No quiero llorar esta noche.

Estoy cansada, y sólo veré la tele, hasta que mi cabeza quede hueca, como mi corazón. Sólo quería darte una vez más las gracias por haber estado en mi vida, por haber permitido que en ella se asentaran los principios y creencias que me mantienen en pie. Por haber elevado mi concepto del ser humano, por haberme regalado tanto amor, tanto amor y de tanta calidad. Buenas noches mi vida.

Madrid, 5 de julio de 2001

No se como soltar todo lo que agarra mis vísceras estos días. Se que es la soledad, la intensa y profunda sensación de soledad lo que me hace sentirme así. No estoy abandonada. Ayer, Al Wali, el que gobierna, el amigo, me acompañó hasta que me acosté. Lloro sólo cuando estoy sola. No se porqué lo hago, ni porqué sólo puedo hacerlo sola. Sobretodo en el coche. Quizás porque siento que no puedo compartir todo esto, ya que de hacerlo, además de sola por dentro, estaría sola por fuera. ¿Necesito un amor?. ¿Un amor que te sustituya?. Aveces creo que si, y según lo pienso me doy cuenta de que no estoy preparada. Necesito alguien extraordinario como tu. Alguien que, aunque no esté a mi lado, perciba cuando hay necesidad en mi, alguien que me haga sentir que existo, que importo. Ya que no soy capaz de sentirlo de Dios, aunque sepa que para el sí existo, sí importo. Sus señales no son como eran, pero al menos las da. Necesito estar cerca de Agha. Necesito un abrazo diario, de alguien a quien le importe lo que tengo en mi corazón. Porque, aunque no es la vitalidad y la ilusión de antes, sigue habiendo un cielo estrellado de ternura, de pasión, de entrega...¿Y no se está malgastando con el desuso?.

Documento redactado 6 de junio de 2000- terapia de superacion?

Quizás os parezca una tontería que os escriba, sabiendo que nos vamos a ver muy pronto. Y de todos modos probablemente no os voy a decir nada que no sepáis o intuyáis. Aun así, prefiero hacerlo, en una carta, resumir algunas cosas que me gustaría que supieseis.

Para empezar, que os agradezco infinitamente que seáis como sois. Vuestro hijo era el fiel reflejo de lo que yo veo en vosotros, una calidad humana fuera de lo común, asombrosa también.

No hago más que pensar, y me encuentro en medio de dos sentimientos contrapuestos. Por un lado por la vida siento, rabia, tristeza, confusión, e incluso miedo y por otro lado gratitud, por que todo lo que me llega de mi entorno me enseña que la vida no es ni rabia, ni tristeza, sino el cariño, el apoyo, el respeto que estoy recibiendo. Y entre ambas cosas deambulo, sin saber muy bien como debería sentirme. Es todo tan confuso.

Todo cuanto recibí y aprendí de David fue inigualable. Aprendí de la coherencia, la paciencia, la capacidad de perdonar, el compromiso, el respeto, el no juzgar a las personas, el saber hacer...y del amor elevado a la máxima potencia. Y recibí de él también una familia que lo hizo como era, el ángel que me acompaña. Recibí días de campo, días de risa, días de trabajo, de ilusión. Y me consta que él también aprendió y recibió de mi. El ángel que me enseñó tantas cosas, y que ahora vela por mis pasos. El me enseñó que no se deber mirar atrás, que se camina hacia delante, marcándose metas correctas, y echándose al hombro cuanto nos venga dado. Me enseñó a confiar y a creer que todo en la vida tiene un sentido, aunque no se lo sepamos encontrar. Esto me lo decía muchas veces, “que no hay que apegarse a nada, mas que al amor por uno mismo primero y por los demás después. Porque lo segundo no puede venir sin lo primero”. Dejando a cada cual hacer lo que crea conveniente, y ayudando en las buenas acciones y a cuantos lo necesitan. Para mi quererme a mi misma era fácil a su lado, porque su concepto de mi me ayudaba a ello.

Y juro que lo intento. Hay días que le digo que no puedo, que no puedo estar sin él, y siento su compasión por mi, su dulzura, que me llega y me va calmando. No me gusta tenerle atado. Pienso que lo correcto es dejarle marchar sin atarle con mi pena y mi desasosiego. Realmente es lo que más fuerza me da para procurar estar bien. Saber como le gustaba verme. Saber que él espera de mi la intensidad de siempre hacia la vida, la misma alegría e ilusión, el compromiso con las cosas bien hechas.

Y aun hoy, ¿cómo puedo evitar pensar que soy afortunada?. Lo que viví con él, millones de personas en todo el mundo lo ansían. No cambiaría por nada, ni aun ahora con mi dolor, cada segundo que pasamos juntos. Carmen, me decías que algún día reharía mi vida, encontraría a otra persona. No te dije nada. Pero lo que pienso al respecto es que, aunque tal posibilidad exista, se a ciencia cierta que jamás encontraré alguien que me haga lo feliz que el me hacía. Nunca encontraré un amor como el nuestro. Y esto lo supe siempre, desde el momento que le conocí. Nadie podrá ocupar su lugar en mi historia. Nadie, porque David era un hombre único, excepcional. Era mi destino, por algún motivo que aun desconozco. Un amor así se encuentra sólo una vez en la vida, si se tiene suerte. Y yo obviamente la he tenido. Y no pienses que esto me pone triste. Hoy por hoy, me siento tan acompañada por él, que no necesito sustituirle, y aunque quisiera, no se puede, simplemente. Mi vida era con él, y ahora sin él, solo puedo intentar inventar otra vida, poco a poco. Una vida nueva. No se como, pero se que él me irá guiando.

No os imagináis lo presente que le tengo. Veo sus ojos en los míos, por que él quiere que me vea con los suyos, que vea la vida con sus ojos. Estoy segura de que susurra a mis oídos cosas que yo no oigo, pero que ayudan a mi subconsciente a que siga empujándome hacia adelante. La abuela tiene razón. Nuestros muertos nos tienen más presentes que nosotros a ellos. Y velan por nosotros aun a nuestro pesar a veces.

Sólo quería de una forma más o menos ordenada contaros lo que siento, en la medida de lo posible, y lo que pienso. Puede que mi estado no me permita ser lo coherente que quisiera, pero la dicotomía que vivo de una tragedia, compensada con el amor que me rodea, no me permite centrarme más que hasta donde estoy. Quería una vez más agradeceros que le tragérais al mundo, que le convirtierais en un ejemplo para cada ser que tuvo la suerte de conocerle. Agradeceros que seáis vosotros un ejemplo vivo de lo que él transmitía. Agradeceros la muestra que habéis dado de amor y aceptación hacia mí. De entendimiento también. Sentirme entendida sólo es posible por quienes le querían tanto como yo. Vosotros me dais fuerza también para seguir. No tengo otro modo de agradecéroslo, más que procurando ser la persona que David amaba.

Perdonazme una vez más si os entristezco. En realidad, aunque se me ponga un nudo en la garganta, o no pueda evitar llorar, todo cuanto he escrito es lo más positiva que puedo llegar a ser hoy por hoy, sin dejar de tener los pies en la tierra.

No penséis que estoy loca por creer que David está con nosotros. No me he convencido de ello por necesidad, no hago esas cosas. Simplemente, se que es así. Nos ve, y mientras nosotros suframos por su pérdida, él sufrirá por nosotros. No debemos olvidarle, pero debemos recordarle con el amor y la alegría que emanaban de él. Yo así lo intento.

Os quiero.

Raquel